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POSTMAN estrena su nuevo trabajo ‘Making Lemonade’ editado por el sello KEROXEN

tras publicar su sexto disco en 2016, nuestro cartero favorito vuelve a la carga con un álbum que refleja su personalidad inquieta y su entusiasmo por seguir explorando nuevos subgéneros dentro de la música electrónica con resultados siempre genuinos
POSTMAN. | KEROXEN

Making Lemonade es el último trabajo del tinerfeño POSTMAN, el segundo que edita con el sello KEROXEN y la primera referencia de este año, un álbum, de 10 cortes, con sonido más líquido y contundente que nunca que está disponible íntegramente, desde el pasado 12 de marzo, en las plataformas digitales Bandcamp y Spotify.

Tras publicar su sexto disco en 2016, que fue la segunda referencia del sello KEROXEN, KRXN#002 Life can change in a moment, nuestro cartero favorito vuelve a la carga con un álbum que refleja su personalidad inquieta y su entusiasmo por seguir explorando nuevos subgéneros dentro de la música electrónica con resultados siempre genuinos.

Han pasado muchos años desde que la escucha del seminal “Blue Lines” de Massive Attack, cambiase la relación con la música que Tomás de La Rosa aka Postman tenía hasta ese momento.

Aunque por esa época ya escuchaba soul, reggae y hip hop, la síntesis a través de la producción electrónica le mostró un camino que todavía continúa explorando. El tinerfeño, desde sus inicios en la década de los noventa, ha estado siempre atento a la nueva música, se desenvuelve en el bass landscape anglosajón; con ello ha fabricado su propio purismo alimentado de hip hop, dub, soul, drum’n’bass y ligeras dosis de techno, experimentando los sub-géneros que emergen dentro de esos parámetros, que abarcan ya de por si un espectro amplísimo de la música de baile electrónica contemporánea.

Este último trabajo Making Lemonade aparece en un periodo de frenética madurez que le ha llevado a una producción ingente de temas, (barajó mas de 20 cortes de los cuales ha escogido 10 para este álbum). Esta última etapa está caracterizada por la utilización de más sonoridades sintéticas, casi ácidas, sintetizadores, cajas de ritmos…que lo han hecho lanzarse hacia un espacio depurado y artificial, que paradójicamente, en gran parte debido a la utilización de unas acertadas pistas vocales, han devenido en uno de sus discos más cálidos, pero ojo, no hemos dicho fáciles; hablamos de Postman, sus discos siempre demandarán una escucha comprometida.

El disco se abre con el ritmo galvanizado y las voces pasadas por vocoder de Good Love, continúa con Calling for Vietnam un ejercicio de Hip Hopinstrumental contundente y certero, I´m ready es una mezcla deliciosa de bases dub y sonidos sintéticos que no desmecería nada en el catálogo de Hyperdub, Just stop es otra píldora enérgetica de hip hop instrumental contemporáneo, un hit con todas las de la ley. Antisocial es el tema más duro del disco, drum’n’bass realentizado, voces entrecortadas, en la estela del sello londinense 20/20 cabeza de lanza de la renovación del drum’n’ bass británico. African Party es otra cosa, quizás el tema más accesible del disco, bailable 100%, mezcla de techno, breaks y quien sabe cuantas cosas más. En Working Class vuelve a su vertiente más dura y experimental, con un pie en el wonky y otro en el jungle. Her love is never enought es un corte oscuro que mezcla del soul de James Blake y los ambientes del Burial de Untrue. Follow me es una fiesta Jamaicana, sudorosa y peligrosa en la misma medida. Por último Together es una pequeña joya pop, con bases techno-duby melodía preciosista, como una colaboración entre Rihanna y Pole en una dimensión paralela ideal en la que la creación es lo primero, ajena a poses y relaciones de interés.

Este es el universo en el que se mueve Postman, en su estudio casero, tan lejos de nostalgias facilonas y estériles, como de modas de temporada, porque hay mucha música de baile excitante más allá del bigbeat y el hardcore de los noventa o de la EDM y el sempiterno house ibérico.

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