
La Dirección General de Protección a la Infancia y la Familia del Gobierno de Canarias, a través de la Fundación Márgenes y Vínculos, ha abierto una oficina en Santa Cruz de Tenerife para la atención a niños y niñas víctimas de violencia sexual y a sus familias.
La directora general de Protección a la infancia y la Familia, Carmen Morales, advierte en una nota de que la violencia sexual es una tipología de maltrato que requiere de un abordaje integral y multidiscipliar por las dificultades que conlleva el proceso de detección e intervención.
La importancia de atender este tipo de maltrato no viene dada por su incidencia numérica sino por las lesiones, especialmente psíquicas, y su permanencia en el tiempo, remarcan desde el Ejecutivo.
Los efectos más frecuentes a largo plazo de la violencia sexual incluyen miedo, ansiedad, depresión, cólera, hostilidad, comportamiento sexual inadecuado, pobre autoestima, tendencia al abuso de sustancias, problemas alimenticios y dificultada parar relacionarse.
La Dirección General de Protección a la Infancia y la Familia ha firmado un convenio con la Fundación Márgenes y Vínculos para gestionar la oficina ya que esta entidad está vinculada con la atención y promoción del bienestar de la infancia y la formación de los profesionales que se dedican a cuidar de los niños y niñas en desprotección.
“Existen dificultades en su detección por la intimidad del hecho, por el código de silencio que el perpetrador impone a la víctima y por la dificultad para visualizar los indicadores del abuso, por eso se precisa de una intervención especializada en análisis, diagnóstico y tratamiento de la víctima y de su contexto de relaciones, como la familia, amigos, el colegio”, explica.
Por otro lado, también los profesionales que inciden de una y otra manera en el contexto relacional de los menores víctimas de violencia sexual requieren de formación e instrumentos especializados para evitar la victimización secundaria en estos casos.
El objetivo del programa es proporcionar un tratamiento terapéutico integrado a los menores víctimas de violencia de género y sus familias en coordinación con la Dirección General de Protección a la Infancia y la Familia.
Para ello se realizará un análisis para el tratamiento, el diseño del plan de tratamiento, la intervención individual con la víctima y con la familia y el seguimiento y la valoración del tratamiento.





