En la semana del 27 de abril al 5 de mayo se celebra en Tenerife, con sede en Garachico, el Seminario Internacional sobre Paisaje de Bancales, como prólogo del IV Congreso Mundial del ITLA-Territorios de Terrazas y Bancales, que se celebrará en marzo de 2019 en La Gomera, resto de Islas Canarias, Madeira, Azores y Cabo Verde. Será el IV Congreso Mundial, luego de los celebrados en China (Río Rojo, Yunnan, en 2010), en Perú (Cusco, en 2014) y en Italia (Venecia y Padua, en 2016). En él participarán activistas, investigadores, académicos, estudiantes, parederos y agricultores de las terrazas del mundo. Las sesiones de esta semana serán un avance del Congreso de Bancales 2019 y cuentan con el Patrocinio de la Fundación CajaCanarias, cuyo continuado apoyo a la “cultura y mecenazgo” es acertado destacar. Estará dirigido por Timmi Tillmann, alemán, de la Universidad de Coventry, y el canario Juan Manuel Palerm, catedrático de Proyectos en la Ulpgc, y un numeroso equipo docente, de trabajo y coordinación, formado por participantes tanto internacionales como locales. Colaboran el Observatorio del Paisaje de Canarias, el Cabildo de Tenerife y todos los ayuntamientos de la Isla. En el año 2010 nació el ITLA (International Terraced Lanscaped Alliance), intentando aunar experiencias en diversas partes del mundo, para acercarse a la población rural que mantiene los bancales y terrazas como “paisajes vivos”. Repensar sus procesos de desarrollo bajo un enfoque metodológico que intenta aunar las prácticas de los pobladores, que titula como Acción Participativa y con el Manual Práctico del Paisaje, con el fin de aplicarlo en los bancales del mundo. Aquí abrimos el debate tradicional de “forma y función” y el reto de unir “lo local con lo global” en el paisaje fragmentado de los bancales.
El inicio del seminario nos sugiere sobre el tema una serie de reflexiones previas. De los cuatro congresos, dos de ellos, China y Perú, han sido realizados en culturas rurales tradicionales, y en Italia y Canarias, en culturas del primer mundo, donde se ha venido produciendo el abandono del “medio rural tradicional” y la consiguiente urbanización del campo. En el entorno de la globalización, que viene desplazando la población a las ciudades, donde hay seguridades, sanidad, escuela y empleo. Este fenómeno se hace especialmente singular en el medio de los bancales, que suele coincidir con localizaciones aisladas, y en topografías de altura y/o complejas. En Canarias el fenómeno del abandono rural es relevante y afecta en Tenerife a no menos del 60% del uso agrario total. Más del 50% del presupuesto de la Unión Europea va al mundo agrario, en Canarias, básicamente a través del Posei-REA, Feader, Feder. Plátano, tomate, vinos, quesos, papas, cebollas, aceite, mieles, verduras, frutas y tropicales, ganadería y pescados, flores y esquejes, conforman el grueso del producto, con cuotas de autoabastecimiento en torno al 10%. Flexibilizar el esquema de las ayudas públicas, asumir el reto de la singularidad de nuestros productos locales, potenciar el kilómetro cero y la exportación al exterior de Canarias. Sin uso complementario, que en Canarias son los turísticos, el mundo agrario no se aguanta, por un problema de ocupación y de rentas relativas y complementarias. Para ello se precisa flexibilizar el marco normativo, al margen de los avances de la última Ley del Suelo de Canarias. Abordar el ciclo del agua, las mejoras de accesibilidad y energías y el acceso a internet, por cable, antena o satélite. Los bancales sin uso se caen, hay que ruralizarlos con nuevos medios e ideas decididas.

