Educación

El gasto en la educación canaria cayó en más de 200 millones de euros entre 2009 y 2016

Un informe de Comisiones Obreras desvela que, mientras la economía sí se ha recuperado en esos ocho años, el Gobierno regional mantiene las restricciones económicas para la docencia a los niveles propios de la crisis, y siempre por debajo de la media estatal

Medidas anticrisis como subir la ratio de alumnos por maestro siguen en vigor, para desesperanza de los docentes. DA
Medidas anticrisis como subir la ratio de alumnos por maestro siguen en vigor, para desesperanza de los docentes. DA

La crisis se habrá superado, pero solo para lo que interesa. Y, vistos los datos contenidos en el Informe sobre el gasto público educativo que cada año edita la Federación de enseñanza de Comisiones Obreras a nivel estatal, queda claro que la educación no está entre las prioridades de los mandatarios de la política regional Canarias. Así lo reflejan los más de 200 millones de euros (concretamente, 206,87 millones) de caída en el gasto educativo registrada en el Archipiélago desde 2009 a 2016. No se reflejan datos sobre el año pasado porque este estudio, y de ahí lo relevante del mismo, no se fija en lo meramente presupuestado, sino en lo realmente gastado. En manifestaciones realizadas ayer a DIARIO DE AVISOS, el secretario general de la Federación de Enseñanza de CC OO en Canarias, Juan Jesús Bermúdez, fue claro ayer a la hora de reclamar que “se cumpla con lo pactado en el Parlamento de Canarias y se incremente la partida de educación en los presupuestos educativos en los próximos ejercicios, al menos en la misma proporción que el presupuesto general de la Comunidad Autónoma de Canarias de 2009”. Es decir, que la inversión debe ascender a un total de 1.799.569.000 euros, cifra deducible del porcentaje estimado como adecuado, que es del 24,04% sobre un total presupuestado de 7.484.333.653 euros en ese ya lejano 2009.

Sin embargo, lejos de recuperar ese nivel de gasto educativo, las cifras desvelan que, ocho años después, el gasto anual en un sector tan decisivo para la fortuna y el bienestar de los isleños fue en 2016 de 1.592.699 euros.

“Histórico”

Para el citado sindicalista, no hay dudas de que “Canarias tiene que reconocer su déficit histórico en cuanto al gasto en Educación, y eso debería estar solucionado con la Ley Canarias de Educación en, al menos, 2022. Es verdad que la tendencia actual es positiva y, poco a poco, se ha ido recuperando el gasto público en este sector, pero hay que ir más allá porque, a este ritmo, ni siquiera llegaremos a la media estatal, porque seguimos por debajo de la misma”. En concreto, mientras Canarias gastó en 2016 un 88,5% de lo que gastaba hace ocho años, la media que arrojan el resto de comunidades autónomas se eleva al 90,6%.

“No podemos obviar que el sistema educativo canario se ha sido afectado duramente en este período de crisis, ya que hemos sufrido una pérdida importante de empleo público docente, con más de 1.500 plazas menos”, detalla Juan Jesús Bermúdez, quien quiso hacer hincapié en que todo ello se traduce en “unas ratios elevadas, en algunos casos puntuales por encima de lo establecido legalmente; grandes descuentos salariales de los profesionales de la educación, que les ha generado una pérdida importante de su poder adquisitivo, aplicando descuentos incluso sobre el derecho de la salud de las y los docentes; el aumento de horario lectivo de los docentes de secundaria; la pérdida de recursos humanos y materiales en la formación profesional aparejado a una bajada de la oferta en le FP. presencial y de una injusta aplicación de los llamados horarios ponderados; el aumento del uso de horas extraordinarias; la disminución del apoyo a las medidas de atención a la diversidad del alumnado”.

Lo cierto es que el resto de España no es ajeno a esta subordinación de la docencia a la hora de la recuperación económica, tal y como refleja el informe editado por CC OO, pero Canarias, a pesar de unos malos resultados educativos que se antojan crónicos, no solo no hace un esfuerzo superior para reducir las distancias, sino que sigue por debajo la media.