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el charco hondo

Patitos de goma

Se veía venir, estaba claro que tarde o temprano iba a pasar. El revisionismo va a por todas. Llueven ensayos, estudios o dosieres cuestionándolo absolutamente todo, y a todos

Se veía venir, estaba claro que tarde o temprano iba a pasar. El revisionismo va a por todas. Llueven ensayos, estudios o dosieres cuestionándolo absolutamente todo, y a todos. Ahora le ha tocado al patito de goma, al cómplice, al amigo leal, al colega paciente, al aliado de goma; le ha llegado la hora al patito, que jamás se negó a echar un rato haciendo de barco, avión o paracaidista. Siendo como fue el rey, dueño y señor de la bañera, el patito siempre fue el más limpio, el juguete más aseado, de ahí que sorprenda, indigne y duela especialmente que los apóstoles de la reinterpretación histórica hayan ido a por él, difamándolo, insinuando que el patito era (y es) una bomba de bacterias y hongos. Pegan fuerte. Van a por él. Acusan al patito de desarrollar gérmenes patógenos (de pato, patógeno), o de ser una factoría de legionela y otras bacterias. Si al corsario de la bañera le atribuyen tal catálogo de infecciones, qué no encontrarán en el rastrillo y la pala de la playa, o en los coches del scalextric, qué no dirán del camión con remolque que utilizábamos para transportar lagartijas malheridas, o de los dados del parchís. Si han ido a por el patito, preparémonos para cuando pongan en duda, juzguen y destrocen la impecable trayectoria de Juzo Kabuto, abuelo de Koji y Shiro, descubridor de la energía fotónica y creador de Mazinger Z. En algún momento hay que poner freno a esta ola.

Hay que parar los pies a los revisionistas porque de lo contrario acabarán convenciéndonos de que crecimos rodeados de objetos y columpios de destrucción masiva. Puede que sea necesario un gesto. Quizá la situación requiera dar ejemplo, como Fraga en Palomares, o hacer una apuesta que ayude a desmontar la campaña de desprestigio que está sufriendo el patito de goma. Asier Antona, presidente del PP, dice estar convencido de que la reforma del sistema electoral canario se cerrará el lunes, y por consenso. Apuesto a que no se cerrará ningún lunes porque jamás habrá consenso; y, si pierdo la apuesta, me comprometo a meterme en la bañera con tantos patitos de goma como años llevan los principales partidos de las Islas huyendo de la reforma del sistema electoral.

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