el charco hondo

Amnistía curricular

Habiendo trascendido que el primer teniente de alcalde de Ingenio, en Gran Canaria, ha dimitido coincidiendo con un aluvión de dudas sobre si tiene o no el título de médico que el edil incluyó en su currículum, resulta del todo inaplazable hacer un llamamiento a aquellos concejales, parlamentarios, cargos orgánicos o directores generales que en algún mal momento hayan cometido el error de inflar su currículo reseñando, sin que dicho extremo tenga correspondencia alguna con su realidad académica, que son urólogos o urólogas. Si se diera o diese la circunstancia de que habiéndolo incluido en su currículum no cuentan con dicha titulación, ni con los conocimientos que se requieren para realizar diagnósticos de las patologías que afectan al aparato urinario y a las glándulas suprarrenales, procede un llamamiento tan colectivo como urgente para que de forma inmediata den un paso al frente y confiesen que tal condición de urólogo no es real. Si hubiera o hubiese algún concejal, parlamentario o alto cargo que responda a la situación descrita, es nuestro deber y salvación promover una amnistía curricular que, al igual que ya ocurriera en el ámbito fiscal, ayude a que aflore la verdad y nada más que la verdad. Habiendo trascendido que el primer teniente de alcalde de Ingenio colgó en el portal de la corporación una titulación en Medicina que se ha resistido a probar, resulta del todo imprescindible impulsar esa amnistía curricular para ponérselo fácil a quienes, por debilidad académica o problemas de autoestima, se vinieron arriba y no tuvieron peor idea que colar la condición de piloto, dentista o, peor aún, y sobre todo, la de urólogo. Mereciendo contestación o repulsa que algunos presuman de ser abogados, economistas o filólogos, el caso del primer teniente de alcalde de Ingenio abre un capítulo tan diferente como suprarrenalmente estremecedor. Hágase un llamamiento, pongámoselo fácil a quienes hayan inflado el currículo falseando especialidades médicas o quirúrgicas. Si hace falta una amnistía general, procédase, cualquier cosa menos acabar preguntándole al urólogo si es o ha sido concejal o diputado.

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