
Fue la propia Patrulla Fronteriza de EE.UU. la que permitió el acceso de medios de comunicación a las instalaciones en las que mantienen recluidos a los niños migrantes, separados de sus familias. El objetivo era, en teoría, mostrar las condiciones en las que están estos niños y combatir las críticas al presidente Trump tras conocerse que su Administración impedía a las familias de migrantes permanecer juntas una vez que entraban ilegalmente en el país.
Sin embargo, los periodistas pudieron grabar los gritos y lamentos de los menores, aterrorizados al estar separados de sus madres y padres, con lo que el objetivo de la apertura de puertas no se consiguió, sino todo lo contrario. Además de periodistas, también asistieron congresistas y diversos políticos, que, nada más salir de las instalaciones, criticaron en las redes sociales lo que acababan de ver, tildándolo de “inadmisible” y “cruel”.
A pesar de que Trump ha defendido la medida de separar a las familias, le han llovido las críticas dentro y fuera de su propio país. Incluso su propia esposa, Melania Trump, se mostró contraria a esta práctica. Ayer mismo, Donald Trump insistía en que era necesario hacerlo para poder procesar a los adultos, una afirmación que llegó solo horas antes de que EE.UU. anunciase que abandonaría el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
Este miércoles, el presidente parece recular y, según informa la cadena de televisión Fox News, estaría ya preparando una orden ejecutiva para impedir que se separe a las familias.
