La historia se acelera y vemos como tantas cosas cambian tan rápido que se nos escapa entender su sentido. En lo que más directamente nos afecta, nuestro encaje en España con los nacionalismos y en Europa donde repetimos populismos. En España, en un golpe de oportunidad, se resitúa la socialdemocracia, en un momento donde se viene replegando en Europa. Movimiento apoyado en la juventud, el rechazo del mensaje de la corrupción y la inesperada alianza de los nacionalismos extremos. Gobernar dos años sin claro soporte parlamentario, con la debilidad del entorno económico y las obligaciones de recortar el déficit presupuestario con Europa.
Con el doble juego podrán estirarse hasta el final de la legislatura, este año con el presupuesto 2018. No es posible el cambio de modelo de la Financiación Autonómica, que en sus estimaciones mínimas implicaría sumarle no menos de 20.000 millones de euros/año, con el grueso de las autonomías en pie de guerra, pero atrapadas en sus deudas. Por lo que su condonación no es posible. Al tiempo se le da juego al sistema operando con las pensiones, cuyo colectivo de 9,6 millones de receptores, conforma el mayor y más fiel grupo de votantes. Un conjunto de pequeños gestos con menos costes unitarios, pero que sumados bloquean el sistema, al tiempo de mantener la parroquia animada. El rescate de las autovías públicas, que usan unos pocos y pagaremos todos. La recuperación de hospitales, que venían funcionando en concurso. Mantener Bankia pública. Romper la competencia fiscal entre Autonomías, igualando los mínimos por abajo. Atacar los conciertos escolares. Permitir el refuerzo de los mercados nacionalistas con el idioma. Este doble juego hace posible mantenerse sobre el alambre, castigando a las clases medias con más impuestos para las rentas altas, traducidas en un sustancial incremento de sus cuotas empresariales a la Seguridad Social, o el imposible impuesto selectivo a las multinacionales sin cobertura de Europa. Al tiempo el doble juego de luchar contra Franco, por la memoria histórica y el feminismo. Bajo coste y alto rédito político.
Este doble juego es el de la “posverdad”, donde las decisiones se toman con sentimientos. De libro el reciente caso del Aquarius, donde 2.300 personas y 600 periodistas reciben a los 630 náufragos económicos., abandonados en el Mediterráneo. Mientras entran por la frontera del sur, en Andalucía y con escasa atención 1.500 más. Europa se sitúa en la frontera del mundo más caliente. Con el 8% de la población, genera el 25% de la renta del mundo y consume el 50% de sus prestaciones sociales. Las fronteras funcionan con el mecanismo de ósmosis inversa, cuanto mayor diferencial de riqueza, más se cuelan por ella. Compensarlas obliga a Europa al desarrollo de un Plan Marshall para África. Los imperios han sido derribados históricamente en la debilidad de sus fronteras. Europa es la responsable de la frontera común exterior y de la apertura de sus fronteras interiores.
Vigente el acuerdo de Seguridad de Schengen, que con el tratado de Ámsterdam de 1999, abrió las fronteras de 26 países, hoy en buena parte suprimidas unilateralmente en el núcleo de Europa, como consecuencia de las crisis de refugiados y terrorismo. Y con ello no se aplica la euro orden, lo que ha permitido refugiarse a los catalanes del golpe. Europa padece una grave crisis de fronteras, no sólo físicas sino de valores. El mayor peligro, el Islam. Europa precisa población joven y seleccionada al tener desplomada su natalidad, para mantener economía, cotizaciones y pensiones. España es el país europeo de más baja natalidad. Lo primero, recuperar sus valores, liberales y cristianos, con los que gestionar sus fronteras.
