
Mamoudou Gassama, el Spiderman maliense de 22 años, que salvó a un niño colgado de un balcón, se unió el pasado martes al cuerpo nacional de bomberos.
Las imágenes del joven escalando cuatro pisos de un edificio con sus propias manos ha catapultado a Gassama a la fama mundial. También le ha servido para recibir la nacionalidad francesa que el propio mandatario galo, Emmanuel Macron, se comprometía a conceder.
Con pantalones de chándal blancos y una gorra negra, el héroe del rescate visto por millones de personas parecía ligeramente abrumado por el furor de los medios cuando presentó su solicitud de residencia legal en el suburbio parisino de Bobigny.
