
La Fundación Thompson Reuters publicaba ayer un estudio que enumera los 10 países más peligrosos del mundo para las mujeres, que encabezan la India, Afganistán y Siria. Para llevar a cabo el registro, se ha elaborado una encuesta en la que han participado unas 550 personas expertas en cuestiones relacionadas con el mencionado género.
En la lista aparece en décima posición Estados Unidos, único país occidental que, además, comparte el mismo porcentaje de peligrosidad con Siria en cuanto a la violencia sexual, acoso y chantaje sexual.
Los expertos han señalado que esta coincidencia se encuentra vinculada al movimiento #Metoo, iniciado en las redes sociales en 2017 para denunciar el acoso y la agresión sexual, a raíz de las acusaciones contra el productor de cine y ejecutivo estadounidense Harvey Weinstein.
“Puedo entender por qué las personas nos perciben como un país que es peligroso para las mujeres porque lo somos”, afirma Abby Honold, víctima y activista en Minneapolis que promueve al Congreso estadounidense mejoras en el tratamiento policial a las víctimas de una agresión sexual.
“Tratamos de vender que somos un país libre y también seguro, pero hay mucha gente en nuestro país que no se siente segura y las víctimas de agresiones sexuales y violencia de género se encuentran en ese grupo”, añade.
En el estudio también se encuentran otros países como Somalia, Arabia Saudí, Pakistán, República Democrática del Congo, Yemen y Nigeria.
