despuÉs del paréntesis

PP

Hubo una época en la que la responsabilidad política del PP se reducía a las sentencias judiciales

Hubo una época en la que la responsabilidad política del PP se reducía a las sentencias judiciales. De la corrupción nada de nada. Mas hete aquí que el tribunal sentenció y… La cuestión ahora es poner en su sitio el veredicto. Lo que comienzan a vocear es que los dos jueces en cuestión son afines al PSOE; esto es, fallo apañado, hecho ex profeso para tumbar al PP. O lo que es lo mismo, el éxito de la moción de censura comenzó mucho tiempo antes de que el PNV cediera sus votos a Sánchez. Lo expuso Rajoy ante los suyos el pasado martes: (literalmente) Gürtel es manipulaciones y mentiras. Los magistrados son (aparte de prevaricadores) manipuladores y mentirosos. ¿Nadie va a ir por él a su casa para pedirle explicaciones? El asunto es si el PP no sabe perder. No; lo que confirma su actitud es el poco respeto que le tienen a la estadística y a la justicia. Lo oí por la radio: desde el Gobierno habrían de haber apañado un jurado a su favor y no a favor del aclarado del delito. ¡Infausto!

La segunda cuestión a considerar es que el PP ha impuesto el modo de regir y quiénes pueden ejercer su mandato en el Parlamento. Por ejemplo, ahora, como Sánchez (por razones de Estado) aplicará los presupuestos aprobados, la corriente siniestra del grupo defenderá tumbar en el Senado las concesiones pactadas con el PNV. ¿Por qué? El PP, en el parco trayecto de la democracia española, la ha puesto en contradicción muchas veces. En el Parlamento del Estado están los diputados que los ciudadanos han elegido en votación libre. Pero el PP barre con escoba puntiaguda.

Los apoyos son buenos cuando a ellos los confirma, no cuando confirman a otros. Podemos, PNV, ERC, PDeCAT, Bildu o Compromís no pueden ejercer sus derechos. ¿Razón? Sin el PP a su lado actúan contra su grande España, luego… Solo se puede gobernar en este país como ellos gobiernan, con mayorías absolutas o con fuerza suficiente para imponer sus principios, sus cuentas, sus recortes para quienes y según, la reforma laboral o la ley mordaza. Sin embargo, el tiempo cierra las puertas, la gente se cansa y las fuerzas políticas igualmente. De ahí el resultado de la moción de censura: solo el apoyo de los ultranacionalistas españoles del partido llamado Ciudadanos. Es decir, 180 por los 170 que fueron; Rajoy 0, Sánchez 10. Las aberraciones tienen nombre. Confirmamos: los asuntos públicos no son cual nos los han pintado; es posible el consenso para el bien de todos, como ocurre en otros países civilizados.

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