El PSOE quiere ahora incluir en la educación de los niños su asignatura estrella, Valores cívicos y éticos. Cuando a mí me impartían la clase de Formación del Espíritu Nacional, que era una materia obligatoria, pero también una maría, me hablaban siempre de los valores cívicos y éticos. Por eso pienso que esto será lo mismo, pero con un toque feminista al uso. Es decir, que la protagonista de María, matrícula de Bilbao (el libro de Sánchez Silva y Luis de Diego) será una niña, no un niño. Y me parecería bien. La ministra nueva, una tal Celaá, que debe ser catalana, está trabajando en la nueva asignatura que la llevará a la fama. Será émula de aquella de Zapatero, que tuvo tan poca fortuna: Educación para la ciudadanía, que vivió fugazmente porque el PSOE se fue al carajo hasta que llegó este de ahora, fruto de una moción de censura dictada para los acercamientos de presos y para colmar el ego de un torpón. Podrían inventarse otra asignatura, Acercamiento de terroristas y de golpistas, que a lo mejor nos hace recobrar la otra memoria histórica, y no sólo la de desenterrar a Franco. Un juez acaba de reenviar a Sanjurjo a su tumba original, seguramente porque el magistrado cree que a los muertos hay que dejarlos que descansen en paz. Los socialistas, en los últimos tiempos, me parecen más proclives a remover el odio entre españoles, después de ochenta años, que a sacar adelante el país. De acuerdo con que es preciso reparar las injusticias y abrir zanjas en las cunetas, pero con la discreción del perdón, no con la publicidad del odio. Aquello ocurrió, por desgracia y en gran medida, merced a la obstinación de la izquierda, que propició el acceso al poder de un dictador cruel y despiadado. Quien no tiene memoria es el PSOE.
El PSOE no tiene memoria
El PSOE quiere ahora incluir en la educación de los niños su asignatura estrella, Valores cívicos y éticos
