
Crece la determinación de los manifestantes nicaragüenses contra el presidente Daniel Ortega pese a que ya se han cumplido tres meses desde que estallaran las protestas fuertemente reprimidas por el Gobierno y que han causado más de 350 muertos y cientos de heridos y detenidos.
En un dramático video que circuló en las redes sociales puede verse a un grupo de jóvenes que, entre gritos y llanto, piden ayuda. De fondo, se escuchan los disparos de las fuerzas leales a Daniel Ortega. “Mamá, perdóname, salí a defender mi patria”, grita de dolor una de las jóvenes atrincheradas rodeada de compañeros.
El presidente nicaragüense, Daniel Ortega, ha denunciado una “conspiración internacional” para sacarlo del poder, ha cuestionado el papel mediador de la Iglesia y ha calificado a los obispos de “golpistas”. Además, ha señalado a Washington como responsable externo de promover las protestas que han cumplido tres meses, dejando más de 350 muertos, miles de heridos y detenidos y al país centroamericano sumido en la crisis sociopolítica más grave desde hace décadas.
El ex guerrillero y presidente ha criticado duramente a los obispos de la Iglesia Católica que actúan como mediadores en el suspendido diálogo nacional. Ortega ha considerado a los sacerdotes como opositores.
Ortega se dirigió a sus incondicionales dos días después de que fuerzas gubernamentales tomaran el control de la ciudad rebelde de Masaya, en un violento enfrentamiento que dejó al menos cuatro muertos, entre ellos un policía.
Según Ortega, en las protestas opositoras “los templos fueron ocupados como cuarteles para guardar armamento, para guardar bombas y para salir a atacar y asesinar”.
“Me dolió que mis señores obispos tuvieran esa actitud de golpistas”, ha señalado el líder nicaragüense. “Ellos se descalificaron como mediadores, como testigos, porque su mensaje claro fue el Golpe”, ha añadido.
