
Se suponía que esta iba a ser otra entrevista formal, seria y profesional hablando de política, pero gracias a un inesperado personaje se convirtió en un divertido momento televisivo que ha dado ya la vuelta al mundo.
El doctor Targalski se encontraba en su casa dando una entrevista a un medio de comunicación holandés cuando, de pronto, su gato amarillo, con un gran parecido a Gardfiel, le saltó al hombro y se colocó junto a su cabeza.
El Dr. Targalski, que hablaba en ese momento acerca de la situación política en Polonia, hizo como si no hubiera ocurrido nada, y continuó hablando, hasta que el felino le enroscó el rabo en la cara. El profesor, muy tranquilo y como si nadie se fuera a dar cuenta, simplemente apartó el rabo y siguió hablando, sin molestar al enorme gato amarillo que tenía sobre los hombros.
Así aguantó varios minutos, sin atreverse a quitarse a su mascota del cuello, que parecía muy cómoda saliendo por televisión.
No es la primera vez que alguien que da una entrevista desde su casa se lleva una sorpresa en mitad del directo, y es que llevarse el trabajo a casa no siempre tiene un buen resultado, como le ocurrió a este experto con sus hijos durante una entrevista concedida a la BBC.
