
La periodista María Gómez, desplazada con Mediaset a Rusia para cubrir el Mundial de Fútbol, se ha convertido en la protagonista de una enorme polémica en redes sociales.
El vendaval comenzó cuando, mientras grababa una entradilla para el programa en el que trabaja, un hombre se le acercó y le dio un beso en la mejilla justo antes de salir corriendo. El gesto, incalificable y que no tiene defensa posible, fue compartido por la propia periodista en su Twitter para denunciar lo ocurrido con el mensaje: “Quería aparcar un poco este tema, pero he decidido publicar el vídeo para que esos que dicen que exageramos y que esto son sólo bromas me expliquen dónde está aquí el chiste, por favor. Es que yo no le veo la gracia y sigue sin parecerme normal”.
Y no fue el único incidente que ha sufrido Gómez en este Mundial. En otra conexión, un aficionado español al que ella hizo una pregunta en directo, le respondió con un “¿Cómo te llamas, guapa?”, a lo que ella dijo: “Soy María, periodista”. Otras periodistas, como Julia Guimaraes, de Brazilian TV, también han sufrido situaciones similares, y también periodistas hombres.
Sin embargo, las críticas le han llovido a María Gómez porque ella misma realizó unos comentarios totalmente fuera de lugar acerca del físico de los jugadores de la selección de Marruecos. “Yo dormiría con el enemigo”, digo. “Por favor, o sea, es que son unos pibones”, dijo en directo, ante el asombro y las risas de sus compañeros por la salida de tono de la periodista.
Pero el punto álgido de la polémica llegó cuando comenzó a circular por Twitter un texto atribuido a otra periodista, la veterana de los deportes Mónica Marchante, supuestamente, que acusaba a Gómez de ser una mujer “florero”. Según La Vanguardia, la periodista ha negado haber atacado a María Gómez, pero otras fuentes también citadas por La Vanguardia aseguran que el mensaje sigue colgado en el muro de Facebook de Marchante, solo visible para sus contactos.
En el texto atribuido a Marchante se podía leer: “Pues a mí no me parece machista que me llamen guapa. Igual es porque nunca me llevaron a un Mundial sin tener ni idea de fútbol ni me pusieron de florero en la foto del equipo rodeada de machitos. Y mucho menos llevando 5 minutos como periodista deportiva (…) ¿Te ponen de adorno y enarbolas la bandera del feminismo?”. El tuit con el texto se hizo rápidamente viral y desató toda una guerra de comentarios a favor y en contra de una u otra periodista en Twitter.
