Señoras, señores, el baile ha comenzado. El baile de los sondeos. ABC publica el primero de septiembre, en su edición del domingo. El PSOE cae en picado y pierde 12 escaños en 100 días. No me extraña, con el líder fatuo que tiene. Si se celebraran elecciones ahora obtendría el 27% de los votos, con un resultado de 106 escaños en el Congreso de los Diputados. El PP empata. Sacaría el 25,9% de los sufragios, con el mismo número de escaños. Y Ciudadanos no convence del todo: 20,6% de las papeletas en las urnas, con 68 escaños. Podemos se desploma y probablemente su descenso le llevará a emular los mejores resultados de la vieja Izquierda Unida, pero nada más: 15,9% de los votos, con 43 escaños y muchos me parecen, tras lo del casoplón, las venezolanadas y todas las estupideces de rufianes aliados, peleas internas, purgas, etcétera. Repito que el baile acaba de empezar en este otoño sin llegar y las encuestas ponen a cada uno en su sitio. Casado logra enderezar un poco el rumbo de su deteriorado PP, pero a Sánchez, de estupidez en estupidez, no lo va a salvar ni Franco. Veremos lo que pasa en los próximos meses y, sobre todo, en las municipales de 2019, que serán una piedra de toque, una muestra. Muchos opinan que haría bien el PSOE en convocar legislativas ya, antes de que el partido se descalabre del todo, con ese líder presumido y errático. Pero me da que al tal Sánchez le gusta demasiado La Moncloa para que la abandone tan pronto. La Moncloa, el helicóptero y el medallero sudamericano. Así que lo veo muy complicado. Mientras, perderán Andalucía, por primera vez en tropecientos años. Y el que avisa no es traidor. Algún líder andaluz también irá al talego.
