El último domingo de agosto, un espléndido día de verano, se celebró en el Auditorio Juan Carlos I de la Villa de Arafo, el tradicional Concierto de San Juan, dedicado a nuestro santo patrón, en el día principal de las fiestas. Este año, el evento estuvo a cargo de la Agrupación Artístico Musical La Candelaria, bajo la magistral batuta de su joven director titular, Carlos Daniel Albertos Fernández. El calor reinante no fue óbice para que se registrara un lleno casi total. Variopintos abanicos llenaban de múltiple colorido movible la sala del auditorio, dándole un especial carácter alegre y festivo.
El concierto se inició con el pasodoble SUSPIROS DE ESPAÑA (Antonio Álvarez). A pesar de ser una pieza archiconocida, complace escucharla por su bella y airosa melodía. Como anécdota decirles que el compositor la llamó así porque paseando una noche por delante de una confitería vio unas avellanas caramelizadas que se llamaban suspiros, y esa fue la inspiración para esta partitura, que ha perdurado con el paso de los años. Le siguió la obra, de difícil ejecución que La Candelaria bordó, MUSIC OF THE SPHERES (Philips Sparke). Esta pieza refleja la fascinación del autor con los orígenes del universo. El título proviene de una teoría formulada por Pitágoras, en la que el cosmos estaba regido por las mismas leyes que el compositor había descubierto, que rigen las relaciones de frecuencia de la nota de la escala musical. Siguió el dúo concertante de la zarzuela LA DEL SOTO DEL PARRAL (Soutullo y Vert). Esta fue la segunda zarzuela, después de LA LEYENDA DEL BESO, compuesta por el tándem formado por estos dos geniales músicos. Con esta composición, Soutullo y Vert, consiguieron el reconocimiento merecido. Crearon una partitura de grandes vuelos líricos con influencias del verismo italiano, pero sin perder la esencia y espíritu español que la impregnan, siguiendo los patrones de los dramas rurales. A continuación interpretaron la MARCHA TRIUNFAL de AÍDA, celebérrima y grandiosa ópera, en cuatro actos, compuesta por Giuseppe Verdi y libreto de Antonio Ghislanzón. El argumento trata de los trágicos amores del guerrero egipcio Radamés y la esclava etíope Aída. En esta ocasión, La Candelaria estuvo acompañada por un numeroso coro mixto denominado VocalArte. Fue una actuación apoteósica.
Todas las obras fueron muy ovacionadas. Se ofreció una sorpresa que nos tenían preparada la banda y el coro, POMPA Y CIRCUNSTANCIA, Marcha nº1, (sir Edward Elgar). Fue estrenada en Londres en 1901, y en 1902 fue adaptada para la coronación del rey Eduardo VII. Con esta hermosa y conocida creación culminó, con largos y cálidos aplausos del público puesto en pie, este espectacular concierto.
Enhorabuena a los instrumentistas de La Candelaria por su buen hacer interpretativo y a su director, que tiene la cualidad de saber elegir el repertorio adecuado para atraer y entusiasmar al espectador.
Felicidades a la Asociación Cultural Musical VocalArte, un coro de grandes voces, calidad musical, empaste vocal y afinación perfecta.
A la personas, que salían del recinto, se les notaba que habían disfrutado del concierto, muy contentas comentaban que había sido una experiencia extraordinaria y que la banda tenía un sonido fantástico. No podía ser de otra manera en el conocido por todos, como el Pueblo de la Música.
