
Cómo está lo de la fauna de revuelto, oiga. Resulta que, anticipándose a los deseos ya expresados por el Gobierno de Canarias en tal sentido, pillaron a un furtivo en Anaga que mató a tiros a una cabra asilvestrada (tiene atenuante: la carne era para un bautizo en Tegueste). No parece Anaga el sitio ideal para tirar de escopeta, pero lo cierto es que las cabras sueltas son un problema serio, y si no, vean cómo dejaron al drago de la foto. En Gran Canaria usan cabras y ovejas para limpiar los cortafuegos.
