
Andrew Wardle comenzó una nueva vida a principios de 2018 cuando una cirugía consiguió reconstruirle el pene, miembro sin el que este británico de 44 años había nacido debido a un raro defecto congénito por el que, aunque tenía testículos, el pene no se había desarrollado hacia el exterior.
Andrew se sometió durante años a varias intervenciones y a principios de 2018 llegó la definitiva. Se le implantó un pene biónico en una operación que duró diez horas. Para lograrlo se utilizó piel de su propio antebrazo y se le incluyó un mecanismo provisto de una válvula en el escroto que inyectaba suero salino al órgano. Esto permitiría a Andrew mantener una vida sexual activa.
Sin embargo, hace pocos días tuvo que ser ingresado después de que su pareja lo encontrara inconsciente al llegar a casa. Andrew ha terminado pasando cinco días en coma, al parecer, por un problema en la vesícula biliar, según informa Daily Mail.
Este incidente se produjo poco después de que la pareja mantuviera relaciones sexuales por primera vez, lo que ha llevado a la esposa mujer de Andrew a afirmar que esa fue la causa del colapso.
