
Continúan este miércoles las obras de demolición de la edificación amarilla ubicada en la calle Miraflores, en Santa Cruz de Tenerife, que representaba una amenaza para la seguridad de viandantes y bienes próximos.
El pasado viernes -fecha en que comenzaron las mismas- la primera teniente de alcalde del Ayuntamiento, Zaida González, afirmó que este derribo “es el mejor símbolo de la política emprendida por el municipio para regenerar la trama urbana de la capital y recuperar y regenerar espacios públicos muy deteriorados desde hace años”.
“Primero actuamos en Puerta Canseco, ahora en el edificio amarillo de Miraflores y seguiremos adelante con paso firme para recuperar, restaurar y ofrecer dignidad a un entorno público enclavado en el corazón de la ciudad. No hay marcha atrás. Nos hemos propuesto que el actual entorno de la calle Miraflores sea un recuerdo y emprenda un nuevo futuro urbanístico del que todos podamos sentirnos satisfechos”, añadió.
