
El brutal asesinato de Desirée Mariottini, de tan solo 16 años, ha conmocionado a la sociedad italiana. Tal y como informa EL ESPAÑOL, el cadáver de la joven fue encontrado el pasado 19 de octubre en la llamada ‘Casa de la droga’, un edificio ocupado de Via dei Lucani, en el barrio de San Lorenzo de Roma, donde se vende y se consume heroína.
Nadie puede imaginar cómo fueron esas 10 tortuosas horas en las que la joven fue violada por una docena de hombres y asesinada por asfixia después, mientras le tapaban la boca para que no gritara pidiendo auxilio. Aunque todavía investigan a los autores de este delito, ya se ha detenido a dos inmigrantes ilegales de origen senegalés.
La muerte de Desirée ha dado un nuevo argumento a las políticas de inmigración propuestas por Matteo Salvini, vicepresidente del Consejo de Ministros de la República. Salvini culpó a “estos negros”, como se les llama despectivamente a los inmigrantes en Italia, de todo lo ocurrido.
Algunas fuentes señalan que la joven pasó por la Casa de la droga intentando recuperar un móvil robado, otros apuntan que fue allí directamente a comprar estupefacientes, y es que era una consumidora habitual, que incluso estaba inscrita en un programa para desintoxicarse. Lo cierto es que la muerte se produjo el 18 de octubre, y la voz de alerta fue recibida un día después, cuando una llamada anónima informó que dentro de la vivienda había una niña muerta.
