el charco hondo

Lagunerismos

Según Luis Yeray Gutiérrez, secretario general del PSOE de La Laguna, los socialistas han decidido romper su acuerdo con Coalición en ese Ayuntamiento

Según Luis Yeray Gutiérrez, secretario general del PSOE de La Laguna, los socialistas han decidido romper su acuerdo con Coalición en ese Ayuntamiento porque, dice, deben mirar a la izquierda, luego, a su juicio, los socialistas que gobiernan con CC en el Cabildo de Tenerife y en otras instituciones no son tan de izquierdas como él. Gutiérrez deja en mal lugar a sus compañeros de otros municipios e islas, pintándolos como un ejército de acomodados que, agazapados en sus pactos de confort, prefieren mirar hacia el otro lado. Cosa diferente es que, como ayer afirmó el secretario general regional, Ángel Víctor Torres, el paso de romper en La Laguna obedezca a lagunerismos, en modo alguno trasladables a otras corporaciones, luego, a su juicio, los socialistas no han roto con CC por malestares ideológicos sino por cuestiones que solo se explican laguneramente. ¿En qué quedamos?, ¿rompen con Coalición por reacciones alérgico-ideológicas o movidos por asuntos estrictamente municipales, por cuestiones internas de pacto o de partido? Difícilmente puede situarse el motivo de la ruptura en dolores de pacto, porque de meses a esta parte en ese escenario nada ha ocurrido que no viniera pasando, decidiéndose o votándose durante los cuarenta y un meses que llevan gobernando con CC (y cobrándolo). Descartadas las pirotécnicas ideológicas o posibles discrepancias de última hora con sus socios, solo quedan las interioridades para explicar por qué ahora y no antes. Esto es cosa de asuntos internos, y para averiguar lo que está pasando no hacen falta analistas políticos sino agentes de Internal Affairs que averigüen la verdad, o se acerquen a ella, en los ajustes de cuentas que los socialistas laguneros vienen protagonizando desde hace más de tres años. Un incidente protagonizado por Gutiérrez pone en bandeja concluir que el problema de La Laguna, entre otros, es que la política municipal recuerda demasiado a un patio de colegio donde, con el culebrón del PSOE en lo alto del cartel, se sigue representado una historia de juguetes bastante rotos; muñecos que, por cierto, no serán capaces de articular una moción de censura porque los ajustes de cuentas en el grupo socialista cierran la puerta a esa posibilidad (por no abundar en que difícilmente se puede mirar a la izquierda para acto seguido articular una censura con la derecha). Otra cosa no, pero perder el tiempo se les da estupendamente.

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