En marketing, como en política, las ventanas de oportunidad se abren si los actores son capaces de aprovechar las circunstancias; si no, no. En ocasiones el contexto hace de pared difícil de penetrar, y es ahí, en la búsqueda del hueco que puede conducir a esa oportunidad, donde los responsables públicos (o también privados) dan señales de capacidad o incapacidad, reflejos o impericia, olfato o lo contrario. Si en un municipio extenso, poco poblado, con sus barrios separados por barrancos tirando a mayúsculos, campos fértiles pero escasa o malamente comunicados con el resto de la Isla, y con una economía empapada de tierra y ganado, cuando la cosa es así, si en un espacio rural abre sus puertas un instituto astrofísico que generó más de ciento veinticuatro millones de euros en 2019 (contribuyendo a crear unos mil quinientos empleos), si es así, y así es, lo razonable es que los alcaldes o concejales del municipio intuyan, identifiquen y aprovechen la ventana de oportunidad que dicha institución les está ofreciendo. No ha sido el caso de quienes han gobernado o gobiernan en Garafía, tampoco el de Yeray Rodríguez, a quien corresponde el demérito de apadrinar la afirmación que retrata, y no para bien, a quienes lo precedieron o acompañan. Con los pocos o nulos beneficios que nos genera el Astrofísico, lo mismo no compensa tenerlo en Garafía con la de problemas que da, sentenció meses atrás el apóstol Rodríguez. El problema del municipio no es el IAC sino la mala suerte de no haber tenido en ese Ayuntamiento a quienes, solos o en compañía de otros, en vez de mirar de reojo, dar la espalda o desentenderse de la presencia de una institución que nos pone en el mapa, prestigia, sitúa y rescata del monólogo turístico o del pensamiento único rural, se hayan puesto manos a la obra en la búsqueda de las oportunidades que esa ventana brinda. También municipios con la orografía, actividad y población de Garafía tienen en su mano la posibilidad de rentabilizar la convivencia con un centro como el IAC. También Garafía pudo (y puede) tirar de creatividad para generar economía y empleos construyendo un relato y unos soportes adecuados con las estrellas como producto. Sus responsables públicos no lo han intentado, de ahí que, puestos a preguntarse qué compensa o no compensa, los vecinos deban mirar no al IAC sino hacia el Ayuntamiento.
Las estrellas de Garafía
En marketing, como en política, las ventanas de oportunidad se abren si los actores son capaces de aprovechar las circunstancias

