Addoor Sticky
superconfidencial

¿Pero qué nos pasa?

Está el país tan revuelto y hay tanto hijoputa suelto que se me están quitando, otra vez, las ganas de escribir. Si volviera a nacer elegiría otra profesión, no esta de robaperas, cada vez más desprestigiada. En fin, que en estos días en que me tengo que sentar a redactar el puto folio, se me quedan cortitas las ganas de contar cosas. Yo creo que es culpa del Gobierno -de idiotas- y de los digitales. Los digitales van a acabar por cargarse el oficio y la prensa. Yo confío en que sobrevivan los periódicos de papel, cuya nobleza es mucho más notoria que esos de la red, que van más deprisa que la propia noticia. Y que a veces convierten en noticia lo que no es noticia, como lo de Pedro Duque, que en España lo ha hecho casi todo el mundo. Lo de la otra, lo de la Lola Justicia, es otra cosa. También han convertido en noticia el hecho de que la ex ministra Montón, que dimitió por un máster –y no como Sánchez, que sigue ahí con su tesis chimba-, haya pedido los tres meses a 4.500 euros que le corresponden como ex ministra. ¿Y qué? Tiene derecho a ello. Menos mal que me llega una noticia simpática: una señora llama a un taxi de esos modernos, que se llaman Cabify o Uber, o no sé qué, para irse a un hotel con su amante. Y comprobó, con pavor, que el chófer que llegó a su casa a buscarla era su propio marido. Joder, hay gente con mala suerte; con todos los automóviles de esos que hay en todas partes. En fin, que cosas así le alegran a uno el día y no los viajes de Sánchez, haciendo un turismo que no le corresponde a un presidente postizo. ¿Qué nos pasa?

TE PUEDE INTERESAR