
Shely López había hecho un llamamiento a aquellas personas que, de forma desinteresada, quisieran unirse a su iniciativa y limpiar los plásticos en la playa de Almáciga, en Santa Cruz de Tenerife. Lo hacía la semana pasada a través de su cuenta en Facebook, convocando a los interesados un domingo con probabilidad de lluvias. Sin embargo, como esta usuaria ha compartido en la red social, “hoy la naturaleza se puso de acuerdo con nosotros y nos regaló un gran día soleado”.
El grupo de voluntarios, que acompañó a esta vecina de Santa Cruz, quedó perplejo ante la cantidad de residuos que había en la mañana del 28 de octubre en el litoral. En total, recogieron más de 450 kilos de basura en los que había cabida para todo: botellas de plástico y cristal, envoltorios, zapatos, colillas, sogas de barcos, compresas con sangre y hasta una gallina destrozada.
“Al menos, el océano lo agradecerá. Esta gran soga de barco que encontramos no cortará las patas de las tortugas marinas y dañará a los delfines”, agregaba López a la publicación en Facebook.
