
Con el público puesto en pie, entre lágrimas, y con una larga ovación, acabó ayer la exposición del proyecto Pro Quo, diseñado por alumnos y profesores canarios para ayudar en las tareas cotidianas a las personas con discapacidad, en el Salón de Tecnología para la Enseñanza (SIMO), en Madrid, donde confluyen estos días las 30 experiencias educativas más innovadoras del país.
La iniciativa, que nació el curso pasado en institutos del sur de la Isla apoyada por el Centro de Profesorado de Tenerife Sur, fue elegida como el mejor proyecto de España en la categoría Educación Inclusiva, Igualdad y Diversidad por su contribución a la mejora de la calidad de vida de las personas con diversidad funcional. Las aportaciones de los alumnos de los institutos de Adeje, Alcalá, Granadilla, Ichasagua, Punta Larga, San Miguel, Santa Ana, Tomás de Iriarte y Tony Gallardo (Gran Canaria) se basan en diseño e impresión en 3D, robótica, Arduino, aplicaciones móviles y domótica, herramientas con las que han creado mecanismos de apertura de botes, sistemas de luces en bastones, pasadores de páginas, dispositivos para facilitar el acceso a la ducha, localizador de barreras arquitectónicas, brazos para alcanzar objetos en lo alto de los armarios, semáforo de ruidos, extensiones imantadas para coger objetos en altura y hasta maquetas de casas domóticas activadas mediante tarjetas o mandos a distancia.
“No pensábamos llegar tanto al corazón de la gente con este proyecto ni tener la repercusión nacional que ha tenido”, manifestó ayer a este periódico Asen Reyes, coordinadora del proyecto y técnico de la ONG tinerfeña Coordicanarias (Coordinadora de Personas con Discapacidad Física de Canarias), que destacó la reacción del público al término de la exposición de 25 minutos que dio paso a un vídeo con el agradecimiento de los usuarios con discapacidad: “Ver de pie a casi un centenar de personas, con lágrimas en los ojos y sin dejar de aplaudir fue muy emocionante”.
El director general de Ordenación, Innovación y Promoción Educativa, Jonathan Fumero, felicitó al equipo por la iniciativa y destacó “la importancia de los proyectos de aprendizaje-servicio, por su capacidad para integrar la educación cívica y de valores con la enseñanza curricular”.
Este curso, Pro Quo se ha extendido a un total de 15 centros de Tenerife, Gran Canaria, La Palma, La Gomera, Fuerteventura y Lanzarote.
