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Bienvenido al infierno, John Rambo

El popular actor inició ayer el rodaje de sus escenas para la quinta entrega de la saga en un edificio de Los Gladiolos, donde mostró una cara muy amable
Stallone, durante su primera aparición pública en Tenerife para rodar la quinta parte de Rambo. Sergio Méndez

Como si de un vecino más se tratara. Así se movió ayer Sylvester Stallone por las primeras localizaciones y escenarios de la que será la quinta entrega de la saga de uno de sus personajes más emblemáticos, John Rambo. Sly fue la gran atracción de ayer en Santa Cruz -adonde se trasladó el rodaje, que comenzó el jueves en Santa Úrsula- más allá de las protestas de los taxistas y algunas otras incidencias. El veterano actor, de 72 años, fue aclamado por los vecinos de Los Gladiolos, donde visitó el inmueble en el que escenifica una de sus habituales escenas de acción. Los padres y algunos niños del colegio cercano pudieron fotografiar, grabar y saludar de lejos a la estrella del celuloide, que se mostró como una persona agradable, cercana y que respondió con amabilidad a los saludos de la muchedumbre.

Stallone llegó en un vehículo de alta gama, guion en mano, y acompañado de miembros de la productora encargada de llevar a la gran pantalla la quinta entrega de Rambo, que paralelamente seguía rodando escenas en Santa Úrsula, en el chalé de los malvados de la película.

“Hola” y “gracias” le dijo Stallone en un buen castellano a los que esperaban su llegada al barrio. Entre una enorme expectación, con vecinos de todas las edades asomados a ventanas y balcones, el artista neoyorquino se sintió como en casa. En ningún momento se le vio fuera de lugar porque, entre otras cosas, pese a su millonaria cuenta corriente, Stallone se crio en un barrio difícil como Hell’s Kitchen.

El veterano actor italoamericano se encontró con un bloque de viviendas de Los Verodes ya acomodado y habilitado para el rodaje de sus escenas de acción. Algunas transcurren dentro de una de las viviendas, otras, sin embargo, se producen en la escalera donde el vecindario aguardó con paciencia el final del rodaje para poder salir.

Entre los vecinos no hubo nadie que se acordara de la polémica suscitada por el secretismo con el que se ha llevado el asunto de las localizaciones. Así, los lugareños mostraron hace días su enfado por no haber sido avisados para buscar alternativas en lo que a los cortes de tráfico y los aparcamientos se refiere. Pero ayer nadie se lo reprochó a un Sylvester Stallone que se fue como mismo llegó, mientras el resto de trabajadores seguía con sus funciones. Bienvenido al infierno, John Rambo.

El Puerto de la Cruz, listo para recibir a la superproducción. Sergio Méndez

El Puerto de la Cruz, listo para recibir a la superproducción

John Rambo también pasará por el Puerto de la Cruz. La ciudad turística recibirá en próximas fechas el rodaje de la película de acción. Hace unos meses, a comienzos de año, fue el plató natural elegido para el rodaje de Happy People, una película danesa.

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