
La instalación en la Plaza de España de los cochitos locos (o autos de choque, como se denomina en la Península), a apenas unos metros del Cabildo, se presta a comentarios jocosos de todo tipo asociados al papelón del presidente de la institución insular, CARLOS ATASCOS ALONSO, con las colas de nuestras autopistas. Y es que, tal como está la cosa y ante la falta de soluciones, no descarten que los sufridos automovilistas de la TF-5 y la TF1 acaben conduciendo como si pilotaran estos vehículos de feria.
