
Cuando se habla de los usuarios que acuden a las distintas asociaciones que reparten alimentos en la capital, tiende a pensarse que solo se está hablando de personas adultas, que por una razón u otra se han visto abocadas a una situación tan límite como es la de no tener para comer. Sin embargo, tras esos adultos hay, en la mayoría de las ocasiones, menores a los que sus padres, abuelos, tíos… tienen que alimentar como sea. Según los datos del Instituto Municipal de Atención Social (IMAS), de las más de 10.000 personas que reciben ayuda a través de las entidades colaboradoras del Banco de Alimentos (Bancoteide), 2.508 son menores. De ellos, 311 tienen menos de dos años y 2.197 tienen entre tres y quince años. Los datos reflejan cómo, a pesar de que el número de entidades que reparten alimentos ha ido en aumento (en la actualidad son 44 las que colaboran con Bancoteide), su número es escaso si se atiende a la cifra de usuarios a los que dan cobertura. Según los últimos datos de derivaciones registrados por el IMAS correspondientes a septiembre de este año, la media de beneficiarios de cada una de las 40 asociaciones que en ese momento estaban registradas como colaboradoras del Bancoteide, es de 260.
Con respecto al número de menores atendidos, la que más porcentaje presenta es la UTS de Añaza, que, aunque es la tercera por número total de derivaciones (2.062) a las seis entidades que colaboran en el reparto de alimentos, el 28% de esas ayudas es a niños (más de 570). Un porcentaje similar, solo un punto por debajo de las derivaciones de Añaza, registra la UTS de Barranco Grande, en la que solo tres entidades reparten alimentos a 634 beneficiarios, de los que 174 son niños.
En números globales, la mayoría de las entidades que reparten alimentos se concentra en el centro de la capital. Así, la UTS Centro deriva beneficiarios de la ayuda de alimentos a 15 asociaciones, que a su vez atienden a 2.511 personas. De ellas, 2.061 son adultos y el resto niños. Estas cifras arrojan que, de media, estas asociaciones atienden a unos 167 usuarios cada una. Un dato que contrasta con las derivaciones realizadas por la UTS de Los Gladiolos, cuyas asociaciones, solo tres, atienden a casi tantas personas como las 15 del centro. Concretamente, son 2.450 las personas derivadas, de las que más de 600 son menores, o lo que es lo mismo, el 25% son niños. En cifras globales es la zona de Santa Cruz con mayor número de niños atendidos por estas entidades colaboradoras. En cuanto a la media de personas que reciben ayuda por asociación, supera con creces el promedio total, con más de 400 cada una. También está por encima de los 2.000 beneficiarios los atendidos por las entidades a las que llegan las derivaciones de la UTS de Añaza.
En este ranking de las necesidades más básicas, la UTS de Ofra es la siguiente en cuanto a derivaciones a las seis entidades con las que se trabaja a través del Banco de Alimentos. Concretamente, son 1.640 las personas que se benefician, de ellas 391 son menores. En la UTS de La Salud, los beneficiarios de otras seis entidades son 906, con cerca de 200 menores en los registros del IMAS. La UTS de Barranco Grande, con solo tres entidades, deriva a 634 personas y la única que existe en Anaga atiende a otras 231 personas.
En total, son 10.434 (2.500 son menores) las personas que en Santa Cruz comen gracias a los alimentos entregados por Bancoteide a sus entidades colaboradoras, que, vistas las cifras, siguen siendo pocas para atender una demanda que no disminuye en el tiempo, a pesar de las buenas perspectivas económicas.
Convocadas las ayudas para cubrir los gastos corrientes
El Boletín Oficial de la Provincia (BOP) publicó el viernes el decreto del Ayuntamiento de Santa Cruz por el que se aprueba la convocatoria de ayudas para cubrir los gastos corrientes de las entidades de reparto de alimentos n
