
Tirarse desde un puente hacia el vacío con una soga elástica enrollada a los tobillos, ha dejado de ser la práctica de moda para los más atrevidos. Nueva Zelanda, la cuna del turismo de deportes extremos, ha agregado una nueva atracción a su oferta: el Nevis Catapult. Se trata de una catapulta humana, situada en el valle Nevis de la Isla Sur, que puede alcanzar los casi 100 kilómetros la hora en menos de 2 segundos. Además, empuja al usuario en una sola dirección antes de la caída, concretamente, unos 150 metros hacia arriba.
“Prepárate para un descabellado recorrido en la catapulta más grande y más extrema del mundo”. Con estas palabras presentó la atracción AJ Hackett -empresa impulsora de la lanzadera- el pasado mes de agosto. La compañía neozelandesa ha definido al Nevis Catapult como la perfecta combinación de altura, vuelo y velocidad.
Ahora, los usuarios en las redes sociales han comenzado a compartir sus experiencias, que no han dejado a nadie indiferente…
You’ll be soaring, flying ✈️ pic.twitter.com/1TokkO4gYm
— INSIDER (@thisisinsider) 18 de noviembre de 2018




