
“No existe edad” es una de las frases más recurrentes para aludir al amor, al ocio… pero, ¿qué ocurre con las emociones fuertes? A sus 102 años, Irene O’Shea se ha convertido en la paracaidista más longeva del mundo después de lanzarse en tándem -enganchada a un monitor- desde más de 4.000 metros de altura.
El salto de Irene no ha sido en vano, ya que parte de su valentía deriva de la pérdida de su hija, quien falleció hace 10 años de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). Gracias a esta práctica de riesgo, recauda fondos para los pacientes de esta enfermedad.
Sin embargo, no ha sido la primera vez para la anciana. De hecho, ha sido su tercer salto, arrebatando así la marca a Kenneth Meyer, quien el año pasado saltó con 102 años.
