Las carreteras de Tenerife están colapsadas. Pero tal y como sucede con las listas de espera sanitarias y la falta de vivienda, no es un problema de dinero, sino de gestión. El sufrimiento diario que padecen los tinerfeños en las colas de las dos autopistas tiene nombre y apellidos: Carlos Alonso. En los últimos 10 años, el Gobierno de España ha dado a Canarias 1.700 millones de euros para carreteras. Buena parte de ese dinero no se ha invertido por la obsesión del actual presidente del Cabildo de Tenerife de mangonear a todos los consejeros de Obras Públicas del Gobierno canario (con el beneplácito de Fernando Clavijo), lo que ha paralizado la gestión. La competencia en materias de carreteras recae -desde el original Estatuto de Autonomía de Canarias de 1982- en el Gobierno de Canarias. El anterior Gobierno de España del Partido Popular puso a disposición del Archipiélago el dinero suficiente para que las islas dispusieran de las mejores redes de transporte posible. Pero los nacionalistas han estado cambiando de opinión cada tres meses.
La falta de planificación de Coalición Canaria en el Cabildo durante los últimos seis años ha provocado incertidumbre, cambios de opinión constantes y retrasos en proyectos que ya podrían haber estado financiados y acabados. A cinco meses del inicio de la campaña electoral, ya nadie cree sus fotomontajes (como el último de la rotonda del Padre Anchieta). Coalición Canaria y sus socios del PSOE tuvieron la posibilidad de invertir en 2017 hasta 225 millones de euros en obras de tanta necesidad como el carril exclusivo de guaguas y vehículos de alta ocupación en la autopista del norte TF-5, el tercer carril de la autopista del sur TF-1 hasta Las Américas o el cierre del anillo insular. Al no hacerlo por la falta de proyectos, dejaron escapar la oportunidad para desbloquear el atasco del tráfico. Otro ejemplo de mala gestión sucedió entre los años 2009 y 2011, cuando el Gobierno de España transfirió 621 millones de euros a Canarias para carreteras, de los que se quedaron sin invertir casi 73 millones.
En total, el Gobierno central hizo llegar al Archipiélago 1.700 millones de euros entre los años 2006 y 2017; cantidad que el Gobierno de Canarias fue incapaz de gestionar en su mayoría. Por si fuera poco, durante los años 2015, 2016 y 2017, y gracias a la intervención de Manuel Domínguez y Ana Zurita, los Presupuestos Generales del Estado consignaron 15 millones de euros extras cada año para el Convenio de Carreteras, dirigidos al cierre del anillo insular entre Santiago del Teide y El Tanque a través del túnel de Erjos; dinero que nunca se supo dónde fue a parar.
Cuando busca excusas para intentar justificar estos cuatro años perdidos, Carlos Alonso, primero, culpó del caos a la consejera de Obras Públicas del Gobierno autónomo (del PSOE). Luego centró sus iras sobre el Gobierno del Partido Popular. Posteriormente, los causantes de todos los males pasaron a ser -según él- los técnicos, tanto del propio Cabildo de Tenerife como del Gobierno de Canarias. A continuación, señaló como la razón de las colas a los estudiantes de la Universidad de La Laguna, porque acudían con sus vehículos a clase. Y, finalmente, llamó “incapaz” a su compañero de Coalición Canaria, el vicepresidente del Gobierno de Canarias, Pablo Rodríguez.
Pero no se trata de ser parte del problema, sino de la solución. Por eso, para el cierre del anillo insular hace falta construir el túnel de Erjos, entre Santiago del Teide y El Tanque; pero con dos carriles, no con uno solo, como quiere Coalición Canaria. Para la autopista del Sur es imprescindible extender el tercer carril. Y para la autopista del Norte (TF-5), hay que contar con un carril exclusivo Bus-VAO.
Es necesario que se redacte un Plan de Movilidad real para Tenerife, y no seguir sacando conejos de la chistera para engañar a los tinerfeños. Un Plan de Movilidad que incluya todas las infraestructuras de transportes. Un documento que incorpore el vehículo sostenible y valore distintos escenarios. Un texto científico que cuente con la red de aparcamientos. Y un Plan de Movilidad que, por último, radiografíe los desplazamientos que hacen los ciudadanos hacia los puestos de trabajo.
Hace seis meses que Pedro Sánchez llegó a la Presidencia del Gobierno de España sin el voto de los españoles. El Convenio de carreteras, que dejó financiado el anterior Gobierno del PP, aún está pendiente de firmarse y se anuncia su rúbrica para mediados de este mes. Es lamentable que el PSOE haya colaborado a la hora de condenar a los tinerfeños a seguir con el colapso de sus carreteras, retrasando deliberadamente medio año la firma del convenio para que pueda llegar a la Isla el dinero necesario.
Ni uno ni otro han sido capaces de arreglar este desastre: son el problema del colapso del tráfico y se les acaba su ciclo político.
*Presidente del Partido Popular de Canarias
