Gastronomía

Sal y pimienta: Un clásico de Madrid, ahora en El Médano

Órdago es un restaurante de comida típica vasca que abrió sus puertas en Madrid de la mano de la pareja de cocineros Xavier Rodríguez Urkiri y Elena Amesti

Órdago es un restaurante de comida típica vasca que abrió sus puertas en Madrid de la mano de la pareja de cocineros Xavier Rodríguez Urkiri y Elena Amesti, en la céntrica calle madrileña Sancho Dávila. Este matrimonio, con una trayectoria de más de 35 años, se convirtió en una leyenda, dado lo difícil que era conseguir una reserva para poder comer. En el año 2005, la segunda generación, Íñigo y Andoni Rodríguez Amesti, cogió el relevo del restaurante manteniendo el listón tanto alto como lo habían dejado sus progenitores. Hoy sigue allí dando la batalla Andoni, mientras que Íñigo se ha liado la manta y ha abierto su nuevo Órdago en El Médano, en el Paseo Marcial García, número 2.

Cocina vasca en un local sencillo con vistas al mar

Íñigo Rodríguez ha acondicionado un local a pocos metros del hotel Médano, donde se inició en la restauración su padre, presidido por unos amplios ventanales que si el mar está un poco bravo, salpica los cristales. Un comedor muy luminoso y confortable a la vez que sencillo. Aquí Íñigo cocina aquello que aprendió, y bien, de sus padres en el célebre Órdago, que no es otra cosa que los platos de la culinaria guipuzcoana, y sin escatimar en las buenas materias primas. Íñigo, como buen vasco, borda platos como las manitas de cerdo rellenas de mollejas o los caracoles en salsa, platos potentes de sabor, o algo más ligero de entrantes, como la ensalada templada de mollejas de ternera. Otras elaboraciones que dejan satisfecho el paladar son los chipirones en su tinta, la merluza a la vasca o los arroces. El remate al almuerzo puede ser una leche frita. Un órdago a lo grande.

Premio por aprovechar los sobrantes de Navidad

Beatriz Montesdeoca, de la Escuela de Hostelería de Canarias, ha sido premiada por su postre la perla de papaya, elaborado en base a los típicos dulces sobrantes de las mesas en la época navideña. Este concurso, que se enmarca en la campaña Una Navidad sin desperdicios, ha sido organizado por la Asociación de Fabricantes y Distribuidores, con la finalidad de involucrar a los futuros talentos de la gastronomía española para concienciar sobre la importancia de reducir el excedente de comida. Beatriz Montesdeoca preparó una papaya rellena de turrón de chocolate blanco y negro, almendras picadas y una cereza. El jurado estaba formado por los tres chefs del restaurante Disfrutar de Barcelona. Mateu Casañas, Oriol Castro y Eduard Xatruch valoraron la presentación del plato, así como el aprovechamiento.

El cocinero Pau Bermejo se instala en Casa Fito
El chef Pau Bermejo, que hasta hace poco estaba en el restaurante La Séptima de El Corte Inglés, está ahora en los fogones de Casa Fito, en Chimiche (Granadilla), tras la marcha de Filiberto Sacramento, Fito, quien tomó las riendas del negocio familiar en 1998, y del recientemente incorporado también Josué Mendoza. El restaurante cambia su equipo de cocina, pero continuará con sus brasas, parrilla y la apuesta por el producto canario.

La Guindilla

Aviso a los sumilleres

Juancho Asenjo, enólogo y periodista, reflexionaba el domingo en una entrevista en DIARIO DE AVISOS sobre la mala comunicación que se ha hecho hasta ahora del vino. Asenjo, que lo sabe casi todo de este complejo mundo de la enología, criticaba, de entrada, “el uso de un lenguaje críptico que no entiende nadie, ni nosotros mismos”, y que “tampoco hemos sabido llegar llegar a los jóvenes, que no terminan de entender que el vino es cultura e historia”. Dos reflexiones que deberían tener presente los sumilleres en una actividad que va más allá de servir una copa de vino.