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Saturno devora a sus hijos

Si es verdad que Ricardo Melchior se presenta al Cabildo por el Aseregé tinerfeño del gomero Casimiro Curbelo, mi impresión de que Coalición Canaria es un enorme Saturno que devora a sus hijos se confirma. Devoró a Paco Ucelay, en la noche de los tiempos, devoró a Hermoso, a José Emilio García Gómez, a Miguel ...read more →

Si es verdad que Ricardo Melchior se presenta al Cabildo por el Aseregé tinerfeño del gomero Casimiro Curbelo, mi impresión de que Coalición Canaria es un enorme Saturno que devora a sus hijos se confirma. Devoró a Paco Ucelay, en la noche de los tiempos, devoró a Hermoso, a José Emilio García Gómez, a Miguel Zerolo, a Lorenzo Olarte, a Adán Martín, a Paulino Rivero y a tantos otros más, sometiéndolos primero a empujones intolerables y a continuación a vejaciones sin fin. Este no es un partido, este es un nido de anacondas hambrientas, sin consideración alguna hacia quienes lo fueron todo y lo dieron todo para que Clavijo, Ana Oramas y Carlos Alonso, entre otros, estuvieran hoy reinando. Ana Oramas y Miguel Zerolo ni siquiera se hablan y Hermoso anda pidiendo con justicia una paga de ex presidente que no le llega nunca; Olarte vive casi en la indigencia y algunos otros sobreviven a duras penas. Tienen mucho que aprender de partidos nacionalistas serios, como el PNV, que jamás deja tirado a ninguno de sus viejos líderes y que cuenta con un sistema perfecto de supervivencia post mortem política. Coalición Canaria, en su gallinero, no tiene categoría de partido nacionalista, sino que siempre fue una asociación de vecinos venida a más. Si acaso en los principios, que fueron sinceros, se rendía respeto a las personas, pero luego sufrió una deriva temeraria no sólo en las formas sino en su contenido político, que ha copiado -y mal- de otros partidos honrados e históricos, como el PNC. Melchior, si se presenta por el Aseregé tinerfeño de Casimiro, será para restarles un par de miles de votos a sus verdugos y ayudar a desalojarlos de sus jaulas de oro. Me parece bien, está en su derecho. Incluso escribe un libro contando su verdad.