tribuna

Día lagunero de la marmota electoral

Estamos ante un proceso electoral que sin duda será uno de los más reñidos de la reciente etapa democrática en La Laguna. En 2015 la mayoría de progreso que dieron las urnas (6 ediles de Unid@s se puede, 5 del PSOE y 3 de XTF) pudo implicar un cambio histórico en la dinámica política municipal, tras casi tres décadas de gobiernos de Coalición Canaria.

Estamos ante un proceso electoral que sin duda será uno de los más reñidos de la reciente etapa democrática en La Laguna. En 2015 la mayoría de progreso que dieron las urnas (6 ediles de Unid@s se puede, 5 del PSOE y 3 de XTF) pudo implicar un cambio histórico en la dinámica política municipal, tras casi tres décadas de gobiernos de Coalición Canaria.

Creo que el error de no haber cumplido con esa mayoría social de progreso tendrá consecuencias, vinculadas al desencanto y también a la incomprensión, en especial ante un PSOE que asumió un pacto en cascada que no tenía sentido en el municipio y que ha permitido que el alcalde menos democrático y representativo de esta etapa democrática actúe con total impunidad, sin cumplir los acuerdos plenarios, faltando el respeto a la ciudadanía y a los representantes democráticos de la misma. También creo que esta vez la población lagunera no desaprovechará la oportunidad que rozó con los dedos hace cuatro años, optando por partidos que claramente no serán rehenes de Coalición Canaria.

La supervivencia de Coalición Canaria en este contexto pasa por una carrera alocada para intentar atraer a un electorado que ya no conecta con una marca que se asocia a corrupción, prácticas mafiosas y mala gestión de los recursos públicos. En esa carrera cualquier método será útil, por grosero que resulte.

Sin ir más lejos, veremos en este mes de febrero dos ejemplos de esta dinámica electoral, con la inauguración a bombo y platillo de las dos únicas grandes infraestructuras que podrán usar en esta campaña, el parque científico y tecnológico de Las Mantecas y el centro de salud del Cristo, ambas promovidas por otras administraciones.

La primera instalación se acompaña por un parque que visitamos hace cerca de un año en compañía de técnicos del Cabildo y la consejera de Podemos Mila Hormiga. En esa visita se nos afirmó por parte de los responsables de la institución insular que en el verano de 2018 el parque ya estaría abierto al público. Ha podido más el interés político que el ciudadano en este asunto, por eso tendremos una gran inauguración de esta infraestructura muy esperada en la zona de Las Mantecas poco antes de las elecciones y por eso la misma mantiene una inmensa torre de alta tensión en su centro, para evitar que su traslado afectara al momento electoral.

El caso del Centro de Salud del Cristo tiene más solera todavía. Esta obra data de los inicios de la crisis y quedó abandonada durante años. En el anterior mandato las instalaciones sufrieron actos vandálicos graves que hicieron temer a muchos que acabarían igual que tantas otras obras del pasado. Ha costado mucho que se reiniciaran las obras y parece que también será, oh casualidad, el mes de febrero el elegido para su inauguración, aunque veremos cuánto tiempo costará que esta instalación entre en uso de verdad y cómo se resuelve el problema de aparcamiento existente en su entorno.

Los tiempos no son caprichosos, los responsables públicos que han hecho mal la tarea parten de dos criterios, la gente tiene mala memoria y en la campaña vale todo. Hasta el mes de abril tienen tiempo de seguir puliendo sus tijeras de cortar cintas y sus mejores sonrisas, después se la juegan, como le sucedió a Carlos Alonso en las generales de 2016. En plena campaña en la que el presidente insular aparecía en la candidatura de Coalición Canaria, aprovechó para cerrar al tráfico parte del centro de La Laguna para presentar en sociedad, a pocos días de los comicios, las nuevas guaguas del Norte de Tenerife. Lamentablemente, ese evento, de claro tinte electoral y usando los recursos públicos para ello, solo le costó una sanción de la Junta Electoral de 800 euros, escaso coste si tenemos en cuenta que violó la Ley Electoral, con un evento que seguro que costó mucho más que eso y tuvo un importante efecto publicitario.

Otro elemento digno del día de la marmota es el recurrido uso de planos, maquetas e infografías con las que Coalición Canaria anega algunos barrios cada cuatro años. Plazas de ensueño, obras de reposición, zonas verdes o centros para todo tipo de colectivos aparecen, para dormir durante los siguientes años en una gaveta del Ayuntamiento sin ejecutarse. Lo saben bien en Las Chumberas, en el Padre Anchieta, el Mercado, en la Piterita, en Tejina o en Bajamar, las promesas son baratas en el día de la marmota, igual que no cumplirlas.

Espero que en esta ocasión logremos romper colectivamente esta especie de hechizo que resurge cada cuatro años, aunque se quiera seguir jugando con la mala memoria y con las esperanzas de la gente. En todo caso, estoy seguro de que la marmota anunciará este año una primavera adelantada, una primavera de derechos, de cambio en positivo y transformación social.

*Rubens Ascanio, portavoz de Unid@s se puede en el Ayuntamiento de La Laguna

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