EL CHARCO HONDO

Gravedad cero

Aunque para instruirlos siguen utilizándose maquetas físicas, y se continúa con los entrenamientos en flotabilidad neutral bajo el agua, con la realidad virtual los astronautas pueden ahora acostumbrarse, con más facilidad, a entornos simulados de gravedad cero

Aunque para instruirlos siguen utilizándose maquetas físicas, y se continúa con los entrenamientos en flotabilidad neutral bajo el agua, con la realidad virtual los astronautas pueden ahora acostumbrarse, con más facilidad, a entornos simulados de gravedad cero. A quienes se preparan para un viaje al espacio esa opción les permite acostumbrarse a manejar las cosas, moverse y normalizar el trabajo y las rutinas diarias en gravedad cero. Y eso, en resumidas cuentas, es lo que pasó este domingo en Colón. Sánchez lastró su presidencia, y su credibilidad, cuando se saltó su compromiso de convocar elecciones sobre la marcha, es cierto. No tiene un pase que siga conjugando las prioridades en primera persona del singular, sin duda. Vale, de acuerdo. Ahora bien, lejos de lo escuchado (o leído) la concentración del fin de semana será finalmente recordada como el día en que Ciudadanos y PP normalizaron a Vox. A Santiago Abascal la presentación en sociedad que le han pagado, organizado, convocado y publicitado sus socios andaluces le ha salido redonda, y gratis. Hace dos jueves Vox eran ocho y el caballo. Cuatro domingos después Casado y Rivera lo han vestido de largo, obsequiándolo con la ilusión óptica de representar al 33% de la derecha, animando así a muchos votantes a ver en Vox una opción tan familiar, con tanto peso y útil (voto útil, sí) como lo son PP o Ciudadanos. Olé por Abascal. Con Sánchez bordándolo en su imprescindible papel de resucitador de las derechas, siendo como es el pegamento que necesitaban para sumar lo suficiente, Santiago Abascal ha logrado que aquellos a los que está abriendo una boca de agua electoral lo reciban en Madrid con todos los honores, a lo grande, protagonizando el ensayo general que alimentó la patética gestión de lo del relator. Porque eso fue, un ensayo, una evento de gala que normaliza y suaviza a Vox a ojos de quienes ahora los escucharán con algo más de atención, sin prejuicios. La manifestación en Colón dibujó la gravedad cero en la que entrenan los astronautas; en este caso, sembró un entorno adecuado para que el electorado vaya acostumbrándose a ver de la mano en un contexto de gravedad cero y flotabilidad neutral bajo el agua -como si tal cosa, en definitiva- a Vox, PP y Ciudadanos.