despuÉs del paréntesis

Isco

Un futbolista de un equipo importante de España dijo: las críticas se aceptan siempre que se considere un requisito incondicional: tener las mismas oportunidades que el resto de la plantilla. Un periódico deportivo analizó los datos y concluyó: Isco tiene razón. Es el jugador de todos los clubes de España que menos minutos ha jugado por el actual entrenador del Madrid, don Santiago Hernán Solari Poggio. El asunto es grave, muy grave. El empleado de un club, que se dice el más grande del mundo y de la historia, acusa a quien lo dirige de discriminación. Si ello fuera cierto, quien manda debiera intervenir. Porque eso supone que se escatiman expresamente sus derechos inalienables. Preguntado en rueda de prensa por la cuestión el susodicho (que es el único profesional de este mundo capaz de hacerle sombra al celestial Johan Cruyff) solo pronunció una palabra, “bueno”; sin más explicaciones. Infausto.

Lo que el divino allegado argumenta son dos asuntos eminentes. Uno, los otros entrenadores que han dirigido a Isco no se enteran. Eso afecta al depauperado Lopetegui (que en paz descanse), y a Zidane, que dio minutos importantes al jugador incluso en las Champions conquistadas, con intervenciones destacadas, o a los seleccionadores de España, Del Bosque o Luis Enrique. Y ello vuelve la hoja a su factor. Es un iluminado, el entrenador que desesperadamente buscaba el Madrid. De ahí hasta la jubilación, y por viejo.

Lo segundo que demuestra es asimismo excepcional. El tal Solari le recuerda cada partido al club que le paga que se equivoca en la tasación. ¿100 millones de euros? Ni por descarte. 30 y parece demasiado. Isco no es un jugador a considerar. El 21 de la plantilla. No aporta absolutamente nada al equipo. Por eso 3 minutos con el partido resuelto o a la grada. A estos sujetos los conocemos. Se escudan en la demagogia más perversa (“Isco es un extraordinario jugador”) o en la cobardía más sublime. No aclara nada consecuente, asunto personal o sistémico. Frente a ello arguye lo que arguyen estos individuos (Mourinho…) para el caso: baja forma, un profesional a estas alturas de la película está en baja forma.

¿Un individuo así puede dirigir a un grupo de profesionales?, ¿qué estampa proporciona a la empresa? La que el Madrid acepta para sí hasta que ocurra lo inevitable. Isco lo demostrará. Es posible que en el estadio que hubo de hacerlo grande, muy grande. ¿Alguien llorará por la pérdida? No, tratándose de quien se trata. Acaso le silben.

TE PUEDE INTERESAR