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Insólito: la empresa municipal de vivienda lagunera está de okupa

La sede de Muvisa desde 2014 es un inmueble propiedad del Ayuntamiento por el que no paga alquiler alguno, a pesar de tratarse de dos sujetos jurídicos distintos
El número 15 de la plaza de la Junta Suprema alberga desde hace un lustro las dependencias de Muvisa. DA

Parece propio de una película de Luis García Berlanga, el gran maestro de la ironía y la crítica ácida de la sociedad política española, o quizás de José Luis Cuerda, quien autodefinió lo más surrealista de su obra como “un retorcimiento de la realidad que sigue siendo realidad”. Lo cierto es que la empresa pública de vivienda lagunera, Muvisa, controlada al 100% por el Ayuntamiento, se encuentra desde hace un lustro ocupando un inmueble situado en el número 15 de la plaza de La Junta Suprema sin título habilitante para ello. Es decir, ni el edificio de dos plantas en cuestión es suyo, ni paga un alquiler a su propietario, que es el propio Ayuntamiento.

La situación es del todo irregular, por cuanto Muvisa es, como empresa, un sujeto jurídico diferenciado de la Corporación local en sí, por mucho que esta sea, en realidad, el dueño de la empresa de vivienda. Todo muy berlanguiano, es obvio.

La explicación de este embrollo pasa por lo que, a primera vista, parece aumentar lo insólito de lo descrito. La Sociedad Municipal de Vivienda de La Laguna (nombre real de Muvisa) se mudó a su emplazamiento actual, el de la plaza de la Junta Suprema, porque alquiló su anterior sede al propio Ayuntamiento de La Laguna en 2014, concretamente a la Concejalía de Bienestar Social.

Como es preceptivo, al tratarse, hay que insistir, de dos sujetos jurídicos distintos, Muvisa cobra por esa cesión de su sede, exactamente un alquiler de 11.705 euros al mes, cantidad que el nuevo consejero delegado de Muvisa, Javier Abreu (dado que la oposición se ha hecho con el control de la misma desplazando a CC recientemente durante la crisis de Las Chumberas), considera “demasiado baja respecto a los precios del mercado”.

Tal apreciación está avalada por la envidiable ubicación de dicha sede, una casona de dos plantas situada en la plaza Fray Albino, justo frente a la Catedral.

En resumen: si Muvisa okupa un inmueble del Ayuntamiento es porque le alquiló su sede al Consistorio, en secuencia de hechos más afín al universo artístico recreado por Cuerda. “Kafkiano”, prefiere describir el caso Abreu, quien ya ha dado instrucciones para acabar con tan irregular situación.

Burlar la ley

En realidad, todo apunta a que los rectores municipales de Coalición Canaria, con el hoy presidente regional Fernando Clavijo al frente del Ayuntamiento de La Laguna por aquel entonces, optaron por tan desequilibrado trueque en 2014 para dotar de fondos a Muvisa y así evitar su cierre, por cuanto las empresas públicas de estas características tienen que ser cerradas si entran en “rentabilidad negativa”, tal y como dispone la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local que aprobó el entonces ministro de Hacienda Cristóbal Montoro.

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