tribuna

1º de Mayo: que la movilización continúe

El Día del Trabajador es mucho más que una fecha marcada en rojo para los socialistas. Es parte de nuestra razón de ser como organización política al servicio del progreso social. Por tanto, que no falte este 1º de Mayo nuestro mensaje de apoyo a todos los trabajadores y trabajadoras, y también a quienes se encuentran en situación de desempleo. Un año más, salimos a la calle para participar en las manifestaciones en defensa del trabajo digno y los derechos laborales.

No hay duda de que la precariedad y los bajos salarios están detrás de las desigualdades y la cronificación de la pobreza que percibimos en amplios segmentos sociales. Un problema cada vez más extendido entre la denominada clase media, que en este país representa el 60% de la población total, y cuya incidencia es significativamente importante en regiones como Canarias. No solo por la cifra de desempleados, por encima de las 237.000 personas, sino también por la falta de estímulos y estabilidad que condicionan nuestro mercado laboral.

Aunque los datos dicen que el Archipiélago se halla en máximos históricos en cuanto a personas que trabajan, la precariedad, lamentablemente, sigue estando generalizada en las Islas, con sueldos que en la mayoría de los casos no alcanzan ni siquiera la condición de mileuristas. Se explica así, por ejemplo, que solo el 8% de los jóvenes canarios con edades comprendidas entre los 20 y 25 años puedan salir de sus casas familiares para emanciparse (frente al 30% de la media europea).

Los y las socialistas estamos comprometidos con reconducir esta situación, que consideramos absolutamente intolerable. Así lo hemos demostrado durante la corta pero intensa primera etapa de Pedro Sánchez en Moncloa, poniendo en marcha múltiples medidas correctoras, como el Plan Director por un Trabajo Digno, que ha permitido la transformación de miles de contratos temporales en indefinidos, o incrementando tanto el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), hasta situarlo en los 900 euros/mes (14 pagas), como el sueldo de los empleados públicos, un sector que, durante lo peor de la crisis, tuvo que soportar congelaciones e incluso reducciones salariales y que, con esta medida, materializada el pasado 1 de enero, recupera terreno perdido y avanza hacia la justa equiparación adquisitiva entre administraciones.
En estos diez meses se ha aprobado también el plan de choque por el empleo joven, que ha sido dotado con 2.237 millones de euros; un plan de retorno para 24.000 jóvenes durante 2 años y se ha recuperado el subsidio por desempleo para mayores de 52 años. Además, se ha dado curso a la oferta de empleo público más importante de las últimas décadas. Aún quedan tareas pendientes, por supuesto, y algunas de gran calado, como la materialización de un nuevo Estatuto de los Trabajadores o algo más importante: la derogación de la parte lesiva de la reforma laboral de Mariano Rajoy. Esa es la senda por la que queremos seguir caminando en los próximos años como parte del compromiso adquirido el pasado 28 de abril tras la victoria en las urnas y el mandato recibido de la ciudadanía: sí rotundo al programa social del Gobierno de Pedro Sánchez y no al modelo que representa el PP, que además de generar precariedad y desigualdades, ya lo conocemos por ineficaz y desfasado.
Avanzar en expectativas de empleo y salarios en este país pasa, indiscutiblemente, por que siga habiendo un Gobierno que plante cara a la desigualdades y proteja a sus ciudadanos, que mire por los derechos de los trabajadores y que continúe impulsando medidas no solo para crear empleo, sino para que este sea de calidad. Medidas de progreso, en definitiva, para el conjunto de España, pero en especial para Canarias, donde el balance del Ejecutivo de Fernando Clavijo no admite otra calificación que el suspenso.

Durante la etapa de la compañera Patricia Hernández al frente de la Consejería de Empleo, la afiliación en las Islas crecía a ritmos anuales de 40.000 personas y de un 4%, siendo la primera comunidad autónoma de todo el panorama nacional. Hoy, lamentablemente, a Canarias hay buscarla en la octava posición en que la ha colocado CC. Son ya 26 años ininterrumpidos de gobiernos nacionalistas en las Islas, de modo que algo tendrá que ver su acción política con este progresivo deterioro de nuestro tejido productivo. La recuperación no solo está lejos, sino que cada vez avanzamos menos.

Por esta y otras muchas razones es necesario un cambio de ciclo en el Archipiélago. No caigamos en la resignación, claro que otra Canarias es posible. Y eso pasa, inexcusablemente, por poner fin a la estrategia de confrontación en la que se ha instalado el Ejecutivo de Fernando Clavijo. No es aceptable que ese sea su principal empeño, mientras el índice de paro supera el 20%. Los socialistas sí creemos en el futuro de esta tierra y somos la única alternativa capaz de liderar esa transformación.

Por una Canarias más justa social y laboralmente. Por un futuro donde la esperanza tenga sentido y las oportunidades sean una realidad. Que la movilización continúe.

TE PUEDE INTERESAR