Política

Coalición Canaria ya apoya en Madrid un acuerdo entre el PSOE y Podemos

Las dos diputadas de CC coadyuvaron a constituir la Mesa del Congreso, paso previo a la conformación del Gobierno; si los socialistas pretenden devolver el favor en Canarias, tendrían que aprobarlo sus bases

Ángel Víctor Torres y Asier Antona, junto a Jerónimo Saavedra, esta semana en el aeropuerto de Mazo. DA
Ángel Víctor Torres y Asier Antona, junto a Jerónimo Saavedra, esta semana en el aeropuerto de Mazo. DA

Mientras en las Islas los candidatos de Coalición Canaria (CC) se desgañitan en sus ataques contra el PSOE y advierten de una crisis de proporciones similares a la que hoy padece el pueblo de Venezuela si gobierna Podemos, lo cierto es que sus dos diputadas en Madrid, Ana Oramas y Guadalupe González Taño, ya votan a favor del acuerdo que, en la actualidad, negocian los socialistas con la formación morada, y cuyo objetivo final no es otro que conformar una mayoría parlamentaria suficiente para dar estabilidad a un nuevo Ejecutivo estatal bajo la presidencia de Pedro Sánchez.

Así se pudo comprobar el pasado martes día 21, cuando Oramas y González Taño apoyaron con sus votos la conformación de la Mesa del Congreso, el paso previo a la investidura del presidente del Gobierno de España. Como es sabido, en dicha Mesa se impuso el eje que componen, fundamentalmente, el PSOE (123 diputados) con Unidas Podemos (35) y su confluencia, En Comú Podem (7). A ellos se le sumaron, Compromís (1), el PNV (6) y PRC (1) para un total de 173 votos, que, con los dos de CC, llegaron a 175. Eso sí, dada la abstención de fuerzas como ERC, JxCat y Bildu, el respaldo de Coalición no era imprescindible, por cuanto en segunda ronda bastaba con una mayoría simple (la mitad más uno de los que votasen).

Pero CC puede ver revalorizados sus dos votos tras la suspensión ayer como tales de cuatro diputados de los partidos catalanes secesionistas. Hasta que no sean relevados (si es que lo son) las dos diputadas coalicioneras valen más, pero difícilmente podrían explicar en Canarias su apoyo a quienes tanto denostan por estos lares, salvo que pretendan sacar una contrapartida en las Islas. Vamos, que Ferraz obligase a los socialistas canarios a pactar con Coalición en el Archipiélago.

Sin embargo, en esta ocasión no basta con una maniobra que, por otra parte, es todo un clásico de Coalición Canaria. Ello se debe a que, en una reciente circular interna del PSOE, se ha decretado que los pactos para que los socialistas gobiernen o formen parte de gobiernos autonómicos y locales serán decididos por los militantes y afiliados, con una consulta en la que tendrán que responder con un sí o con un no. La respuesta será personal, secreta y presencial, y cualquier persona censada podrá remitir su voto a la organización. Y eso, en asociaciones como la del PSOE tinerfeño, no tiene ninguna posibilidad de prosperar si el acuerdo es con Coalición Canaria. Ello abre de nuevo las puertas a que el PSOE elija (en caso de que le den los números, claro) una alternativa distinta a Coalición a la hora de conformar un Ejecutivo autonómico en Canarias, dado que no solo cuenta con la vía progresista que se deriva de la previsible presencia en la Cámara regional de Sí Podemos Canarias, Nueva Canarias y Agrupación Socialista Gomera, sino que también puede mirar hacia el centroderecha con Ciudadanos y, quién sabe, hasta con el Partido Popular.