Avisos políticos

El miedo a la lista regional

Un curioso -y amable- lector me pregunta mi opinión sobre las candidaturas presentadas en la circunscripción comunitaria o lista regional canaria. Porque algunos partidos (Coalición Canaria, PSOE y Nueva Canarias, por ejemplo) han incluido como números uno a sus líderes y candidatos a presidir el Gobierno canario, mientras otros (el Partido Popular, también por ejemplo) ...read more →

Un curioso -y amable- lector me pregunta mi opinión sobre las candidaturas presentadas en la circunscripción comunitaria o lista regional canaria. Porque algunos partidos (Coalición Canaria, PSOE y Nueva Canarias, por ejemplo) han incluido como números uno a sus líderes y candidatos a presidir el Gobierno canario, mientras otros (el Partido Popular, también por ejemplo) han relegado a su líder a una lista insular.

Muchos, y desde hace mucho tiempo, hemos propugnado y argumentado la circunscripción comunitaria o lista regional, que, por fin, se ha incluido en nuestro sistema electoral con todas sus consecuencias, es decir, con papeletas distintas en urnas distintas y con colores identificativos distintos de las listas insulares, que es la única forma constitucional y legal de votarla. Y hemos señalado que uno de los efectos perniciosos -perversos- de la ausencia de esa circunscripción comunitaria ha consistido en que nuestros presidentes del Gobierno no han sido votados por todos los canarios, sino exclusivamente por los electores de la isla en la que se han presentado, por lo que se ha promovido así la percepción social que considera a los presidentes canarios representantes de una isla determinada, en detrimento de las demás. En esa línea, muchos hemos añadido que la efectividad beneficiosa de la introducción de una lista regional en nuestro sistema electoral haría necesaria otra medida complementaria, que solo podría adoptarse, claro está, al margen del texto estatutario, por la vía consuetudinaria y de los covenants o pactos políticos fundamentales, que tanto utiliza el constitucionalismo británico: la inclusión de los candidatos a la Presidencia del Gobierno autonómico necesariamente en la lista regional de sus respectivas fuerzas políticas, con su obligado correlato de un discurso político y unas campañas electorales de ámbito auténticamente comunitario, es decir, canario, y no exclusivamente insulares, con candidaturas practicando el séptuple lenguaje.

Estamos de acuerdo con nuestro lector en que los partidos cuyo líder ha decidido concurrir presidiendo la lista regional han entendido el sentido profundo de nuestra reforma electoral y su influencia en nuestro sistema político. Y en que esa inclusión es muy significativa, por ejemplo, en el caso de Coalición Canaria, cuyo líder concurre inmerso en problemas judiciales. En cuanto al Partido Popular, añade nuestro lector, no son buenos tiempos para refugiarse en una isla y rehuir el voto del conjunto del pueblo canario, dando a entender que, ya antes de las elecciones, se acepta un papel político subordinado a otras fuerzas políticas, sin posibilidad de acceder a la presidencia del Gobierno.
Prosigue nuestro clarividente lector en su extenso correo con argumentos y consideraciones sobre lo que opina de algunos partidos y algunos candidatos, y sobre el sentido de su voto. Pero nos parece que, por ahora, debemos dejar todo eso en la penumbra del ámbito privado. En cualquier caso, como decía Rudyard Kipling, esa es otra historia y la contaremos otro día. Después de las elecciones, por ejemplo.