El escenario electoral está abierto, y así seguirá mientras no se despeje la X de la ecuación. Según las orcas electorales (tantas son las dudas, que los distintos sondeos hablan de horquillas pero pintan orcas), el domingo puede pasar cualquier cosa. Una cosa, o la contraria. Aquello, o no. Puede, o vete a saber. Eso, o no tanto. Este escenario, o aquel. Ciertamente, los encuestadores no se la han jugado. Con horquillas que solo descartan que gobiernen los laboristas británicos o los socialdemócratas alemanes, cómo equivocarse. Así no es fácil fallar. Metiendo todas las hipótesis posibles en el estómago de la horquilla aciertas pase lo que pase. Los sondeos no han arrojado luces. Al contrario, básicamente han venido a contar que nubles y claros, puede que soleado, con probabilidades de alguna precipitación e incluso de chubascos, con un descenso brutal de las temperaturas, sin descartar que los termómetros alcancen los treinta grados, y vientos de flojos a fuertes o muy fuertes. Todo. Y nada. Ninguna encuesta asume riesgos. Ningún sondeo se moja bajando al detalle. No pueden. Hay cosas que se saben. Otras no. Se sabe que PSOE y Coalición serán los partidos más votados. Se sabe que se evitarán. Se sabe que solos no se bastarán. Se sabe que Casimiro Curbelo (probablemente el más listo de la clase) se las sabe todas. Se sabe que el PSOE empezará sumando con Podemos y NC. Se sabe que Coalición con el PP. Y poco más. A partir de ahí, lo que no se sabe. No se sabe a cuánto quedará uno u otro bloque de los treinta y seis escaños. Y, sobre todo, no se sabe qué hará Ciudadanos. Tiene esto toda la pinta de que Albert Rivera tendrá la llave que abra la puerta a una u otra mayoría, combinación en la que se apoyará el próximo Gobierno de Canarias. ¿Qué hará Ciudadanos?, ¿cómo jugará su carta? Estos días se amontonan los interrogantes, preguntas a las que difícilmente se podrá dar respuesta hasta que el domingo termine el recuento. Ahora bien, estando bastante claras las asociaciones de partida ya señaladas, la X que está sin despejar es Ciudadanos. ¿Se pondrá de perfil?, ¿hará o dejarán que otros hagan?, ¿propiciará por acción u omisión?, ¿están hablando ya con unos, otros o con ambos bloques?; y, sobre todo, ¿en Canarias el cordón sanitario se lo aplican con el PSOE o con el PP? El rompecabezas del día después no se podrá armar mientras Ciudadanos no dé a conocer su estrategia -sus prioridades-. El escenario de la política canaria estará abierto mientras no despejen la X.
