ECONOMÍA

Pablo Casado: “El automóvil toma ahora el relevo para reducir las emisiones de CO2”

Director general de Endesa en Canarias

Pablo Casado. Sergio Méndez
Pablo Casado. Sergio Méndez

El objetivo de la Unión Europea (UE) es la descarbonización de la sociedad para el año 2050, es decir, que seamos neutros en emisiones de CO2. Pablo Casado, director general de Endesa en Canarias, admite que se trata de un objetivo “ambicioso”, pero en el que empresas y países están trabajando. Esta descarbonización pasa, según Casado, por la electrificación completa del sistema energético, algo que solo se conseguirá con una reforma completa del transporte terrestre, el sector más contaminante en estos momentos por delante del energético.

-¿En qué consiste la descarbonización de la sociedad?
“Básicamente, en que cualquiera de nuestras actividades diarias no tenga emisión de CO2”.

-¿Será posible?
“No sólo es posible, sino necesario, porque si no lo hacemos destruimos el planeta. Sobre esto se han marcado hitos intermedios para 2020, 2030 y 2050 que implican unos niveles de compromisos para ir reduciendo las emisiones de CO2 poco a poco, mayor eficiencia energética y penetración de energías renovables. Los objetivos no son específicamente cuánta energía eléctrica se produce con renovables, sino cuánta energía de la que se consume tiene como origen fuentes renovables. Para conseguir este objetivo solo hay un sistema energético que es capaz de ser consumido y transportado sin emisiones de CO2, que es la electricidad. Por tanto, la única forma de conseguir esta descarbonización es que se electrifique completamente la demanda, es decir, que para cualquier consumo energético que haya en nuestra sociedad su fuente sea la electricidad. ¿Por qué? Pues porque no hay ningún otro vector energético que sea capaz de llevar al consumo final una actividad libre de emisiones como la electricidad”.

-¿Y en qué posición esta Canarias?
“Hemos avanzado bastante. Estamos hablando de que en España, en al año 2018, el 40% de la producción de energía fue de origen renovable, lo que es un nivel aceptable. Endesa, por ejemplo, produjo el año pasado el 50% de su energía libre de CO2. Estos niveles de producción actuales se traducen en España en unos niveles de consumo de energía final en torno al 18%, es decir, de ese casi 100% que hay que alcanzar en 2050, en 2018 hemos hecho ya el 18%, y el objetivo que tiene España para 2020 es el 20%, así que estamos en una posición razonable para conseguirlo. Para llegar a ese 20% de energía final de origen renovable vamos a tener que producir aproximadamente la mitad de la energía eléctrica del país con fuentes renovables. Con esto quiero decir que aunque lleguemos a niveles de producción de renovables cercanos al 100%, no con eso vamos a conseguir los objetivos de 2030, porque en este año hay que alcanzar el 32% de energía final con fuentes de origen renovable. Para que se haga una idea del reto, en El Hierro no se ha conseguido alcanzar aún el 60%, y estamos hablando de que dentro de 11 años el 40% hay que subirlo al 70% para llegar al objetivo de producción de energía final del 32%. Me preguntaba antes por Canarias, pues el porcentaje es similar , pero no estamos en ese 40% de renovables. Estamos en el orden del 15% de renovables y tenemos que subir al 60% o 70% en 2020”.

-Difícil de conseguir, entonces.
“Yo creo que sí se puede lograr, porque el sector eléctrico ha tomado el liderazgo y lleva unos años esforzándose mucho por cumplir estos objetivos. Se está variando la forma de producir energía, pero lo que no está ocurriendo es que esa energía que se va produciendo con fuentes renovables se vaya trasladando al consumo final. Esto se consigue a través de muchas variables, pero una de las principales a día de hoy es la electrificación del transporte terrestre. Este es uno de los sectores más contaminantes, a diferencia de lo que se podía pensar, porque nosotros, las eléctricas, estamos bajando los niveles de emisión de CO2. Endesa ya lidera el proceso de producción de energía renovable, pero el transporte tiene que acelerar fuertemente esta reconversión. Creo que, siendo consciente de ello, veremos un cambio radical en los próximos dos o tres años, con la implantación de los vehículos eléctricos”.

-Sí, pero parece este cambio no termina de afianzarse en la sociedad.
“Es cierto que no ha habido una excesiva movilización ni en España ni en Europa en general. En Noruega, por ejemplo, el vehículo eléctrico representa más del 70% de los coches que se venden en el país”.

-Entonces, ¿cómo vamos a cumplir los objetivos que plantea la UE?
“Tenga en cuenta que en estos años nos hemos acercado a los niveles exigidos por Europa por la fortísima transformación que está sufriendo la producción de la energía eléctrica. Gracias a esto se han ido cumpliendo los objetivos. Hemos pasado de niveles de penetración de renovables cero hace 10 años. A partir de ahora la contribución adicional del sector energético será menor, por eso le digo que el relevo ahora tiene que venir por el transporte, y, sobre todo, por el transporte en carretera. Para cumplir los objetivos de 2030 es fundamental la transformación del sector del automóvil”.

-A partir de ahora, entonces, recomienda comprar coches eléctricos.
“Hombre, esto es una decisión personal de cada uno, pero de lo que no hay duda es de que cada vez se va a enfocar más la venta de coches sobre la parte eléctrica”.

-¿Qué cree que está frenando la implantación del vehículo eléctrico en las Islas?
“Pues, básicamente, la infraestructura de recarga, el coste del vehículo y la autonomía. Este último es un tema solventado especialmente en las Islas, porque los vehículos que se están comercializando ya tienen entre 400 y 600 kilómetros de autonomía. Los costes también empiezan a bajar. Es cierto que, durante algunos años, se van a necesitar planes de impulso e incentivos por parte del Gobierno nacional para ayudar a esta implantación, tal y como ocurrió con las primas a las renovables. Ya son competitivas y no necesitan ayudas, pero se debería trasladar al transporte terrestre para resolver el problema del coste. Y con respecto a las infraestructuras de recarga, nosotros tenemos en marcha un plan de instalación de 100.000 puntos de recarga en España en los próximos cinco años. En la oficina nuestra cada vez son más los empleados que tienen un vehículo eléctrico, porque la compañía ayuda a su adquisición. El 8% de los empleados de Endesa tienen, como vehículo privado, un coche eléctrico”.

-Pero es verdad lo que dice, creo que el déficit de puntos de recarga que hay en la Isla supone un obstáculo.
“Endesa está actuando. Queremos que haya suficientes puntos de recarga en todas las islas para que nadie deje de tener un vehículo eléctrico por este motivo. Pero mire, ya con la autonomía que tienen estos coches no necesitará cargarlo a mitad de trayecto, salvo alguna emergencia. El recorrido medio de un coche es de 50 kilómetros, con los 600 que tiene ahora el eléctrico le da y le sobra. Además, instala un punto de recarga en su vivienda y lo deja enchufado toda la noche, como un móvil, y siempre tendrá el coche cargado al 100%. En las comunidades de vecinos también podrá instalar el punto de recarga sin pedir autorización de la comunidad y, además, Endesa durante los primeros años te modifica la tarifa nocturna para que sea más barato. Se trata de buscar fórmulas que contribuyan a incentivar la adquisición de estos vehículos. Subir el precio del diésel y eliminar el IGIC para los eléctricos es otra de las medidas que ha puesto el Gobierno y que es muy positiva precisamente para cumplir con estos objetivos”.

-¿Llegaremos a ver electrificado también el transporte aéreo?
“Si vivimos lo suficiente, sí, pero será más complicado. Lo que es menos complicado es el almacenamiento de las renovables, que ya se está haciendo en algunos parques para no tener que parar la producción cuando hay suficiente viento y el autoconsumo, que provocará mayor eficiencia energética, cambiar el sistema tarifario, porque ahora el 50% de lo que se paga en el recibo de la luz son impuestos. Pero lo más importante es la concienciación. El turismo está cada vez más concienciado respecto a la sostenibilidad del medio ambiente y en esto Canarias, líder turística, tiene mucho que decir, porque que tengamos una economía baja en carbono va a ser un elemento de atracción para el turismo”.