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Antona se resistió a ser un florero y Cs vetó a Clavijo por su estigma de imputado

El pacto de progreso se reactiva tras naufragar el de centroderecha, que nadó apenas durante 24 horas sin llegar a la orilla, cuando la obstinación del candidato de CC arruinó todas sus esperanzas
Asier Antona compareció en la sede nacional del Partido Popular en Madrid| EP
Asier Antona compareció en la sede nacional del Partido Popular en Madrid| EP
Asier Antona compareció en la sede nacional del Partido Popular en Madrid| EP

El nonato pacto de centroderecha pasó ayer a ocupar un espacio en el limbo político de Canarias y a engrosar los anales del surrealismo consustancial a estas Islas. Una reunión de comensales para brindar por el parto de la criatura y la firma del acuerdo salvífico para los municipios de CC se saldó con un cónclave agrio y por momentos desagradable que terminó como el rosario de la aurora.

Los padres de la patria, que habían concebido un insólito acuerdo de CC con PP para que este último partido presidiera el próximo Gobierno con el concurso de Ciudadanos y ASG, demostraron su escasa consistencia y altura de miras. En Ciudad Jardín, sede del palacete del presidente regional en Las Palmas de Gran Canaria, no se celebró ayer una sesión de líderes empeñados en lograr un acuerdo razonable para sacar a Canarias de sus problemas más acuciantes. Antes al contrario, se trató de un triste episodio de mercadeo de puestos que alcanzó su cénit cuando Ciudadanos comunicó públicamente su decisión de no apoyar un Gobierno en el que figurara (ni tan siquiera como vicepresidente o consejero) el presidente en funciones y candidato de CC, Fernando Clavijo, al estar imputado en el caso Grúas.

El encuentro no fue más allá y la reunión tocó fondo al empecinarse Clavijo en ser vicepresidente plenipotenciario del nuevo Gobierno, y quejarse el líder popular Asier Antona del irrelevante papel al que se le relegaba, aun cuando ocupara la presidencia, dado que sería una figura vacía de contenido, o lo que en términos coloquiales se llamaría un florero.

De este modo, ayer, 24 horas después de ser proclamado a los cuatro vientos, el pacto de centroderecha pasó a mejor vida y recobró fuerza la primigenia idea de un acuerdo de progreso liderado por el partido que ganó las elecciones, el PSOE, con la participación de NC, Sí Podemos Canarias y ASG. Román Rodrígyez (NC), testigo de la frustrada reunión negociadora de ayer, fue el primero en alentar entonces la reactivación del proyecto de progreso del candidato socialista Ángel Víctor Torres, dando un margen de confianza al PSOE para que revierta hoy el asedio municipal al que ha sometido a NC en los últimos días en sus principales feudos grancanarios.

En este clima kafkiano y rocambolesco se celebrará hoy la constitución de los 88 ayuntamientos canarios, en los que podrán surgir sorpresas, pero tras la deconstrucción de la operación de centroderecha, una cosa sí está clara: el Partido Popular no dará marcha atrás en ningún pacto municipal que contravenga a CC. Su líder, Asier Antona, recibió el apoyo de la dirección nacional del PP desde Génova, en medio de las presiones a las que se vio sometido por resistirse a una componenda política que ponía en riesgo de descrédito a su organización, bajo la tentación de ser presidente de Canarias sin poderes, sin facultades, sin competencias y con una sola cosa: la sombra de Clavijo acezante intrigando a sus espaldas para desbancarle a las primeras de cambio.

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