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Javier Fernández: “La carrera por el récord turístico tiene consecuencias en la calidad”

Fernández Andrino apuesta por dar un giro en toda la política turística y abandonar la carrera por los récords turísticos, que han llevado a las Islas a la situación crítica actual.
Javier Fernández Andrino. Sergio Méndez
Javier Fernández Andrino. Sergio Méndez
Javier Fernández Andrino. Sergio Méndez

El turismo en Canarias no es lo que era antes y está dando claros síntomas de decaimiento, no solo por la apertura de mercados competidores, sino por un cierto agotamiento del destino. Javier Fernández Andrino es director de Marketing Internacional y Turismo de El Corte Inglés y apunta que Tenerife tiene que buscar nuevos turistas con mayor capacidad de gasto y caminar hacia un destino de lujo.

-¿Cómo podemos remontar la caída de turistas que está sufriendo Canarias?
“Canarias y, concretamente, Tenerife, tienen la ventaja de ser un territorio tropical, cercano a Europa. Esto ya es un activo tremendo, pero para mí el cambio fundamental debe ser promocionar la Isla como un destino premium, un destino de lujo”.

-¿Puede Canarias crecer como destino de lujo?
“Por supuesto. La promoción está en aquellos viajeros que tienen capacidad de crear destino y de crear opinión. Estos son los viajeros a los que se tiene que dirigir Tenerife, y a partir de ahí, construir un relato hacia este tipo de viajero. Mire, lo que hay que tener claro es que el gasto per cápita no va a crecer con los viajeros europeos. Es imposible por la renta disponible de Europa. Si el grueso fundamental de la Isla se centra en los viajeros de Europa, cuya renta per cápita no crece, es imposible que aumente su impacto en el destino. Podremos seguir creciendo en volumen, pero el gasto per cápita irá decreciendo. La isla de Tenerife debe potenciar otros mercados, como, por ejemplo, Rusia, que son potenciales, porque buscan playa; y el norte de África, donde también buscan playa, gastronomía y protección jurídica. Es el momento de girar hacia nuevos mercados”.

-Entonces ¿se trata de buscar turistas que tengan mayor capacidad de gasto?
“Exacto. Y luego hay otro dato importante, que es el envejecimiento de estos viajeros de Europa, que hace que gasten menos o de otra forma. Por lo tanto, este cambio es una necesidad ya”.

-Tenemos las infraestructuras, pero ¿podemos llegar a ser un destino premium cuando dependemos tanto de la turoperación con aerolíneas low cost y con comercios de bajo coste?
“La situación actual del turismo en la Isla es la consecuencia de la política de años atrás, basada en el volumen. Cuanto te focalizas en el volumen, al final la calidad baja de forma natural, porque vas buscando turistas que se mueven por el precio. Lo que sí es claramente incompatible es querer posicionarte en los mercados de alto valor y, a la vez, intentar ser un destino preferente para los viajeros de volumen. Esta es la decisión que tiene que tomar en estos momentos Tenerife como isla. Tiene todos los alicientes: el clima, la gastronomía y, sobre todo, grandes hoteles de lujo. Tiene que decidir si se posiciona en el sector del lujo”.

-Pero tiene que ser un cambio global, porque de nada sirve ser un destino premium si después tenemos sillas y sombrillas de plástico o comercios con las camisas de Tenerife y las palmeras…
“Totalmente de acuerdo. Esa carrera que ha tenido la Isla de batir récords por el volumen tiene unas consecuencias en la bajada de la calidad, sobre todo, en destinos de sol y playa. Hay que desarrollar nuevos productos, pero tiene que haber voluntad pública y privada. Hay destinos que están posicionados en mercados de lujo, como, por ejemplo, Sicilia o las islas griegas, que también tienen volumen bajando los precios. Pero la diferencia está en que pueden elegir. Tenerife hoy se encuentra en una situación difícil a la hora de elegir a su viajero. El objetivo es decidir qué viajero quiero en mi destino y no que ellos elijan el destino en función de su capacidad económica. Tenerife ha construido un destino basado en llenar camas y sin tener en cuenta cómo impactan en el destino y en los ciudadanos”.

-Usted es partidario de la tasa turística. ¿Es buena para un destino como Canarias?
“Una tasa turística finalista, utilizada en pro de mejorar el producto y la promoción, siempre ha sido positiva en todos los destinos del mundo. El problema es cuando se usa de otra manera. La palabra clave es finalista”.

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