familia e infancia

Seis cosas que puedes hacer para que tus hijos hagan buen uso de los videojuegos

Cómo hacer que tus hijos e hijas hagan un buen uso de los videojuegos y desarrollen un ocio sano en familia

En los últimos años, los videojuegos han empezado a adquirir mucha más fama y han dejado de ser un tipo de ocio aislado a extenderse y consolidarse como un ocio de masas. Muchas madres y padres se preocupan por el tiempo que pasan sus hijos e hijas delante de una consola, un ordenador, una tablet… y que le robe tiempo a otro tipo de actividades más sociales y al aire libre. Bien es cierto que cuando un juego se pone de moda, lo podemos encontrar en todas partes: juguetes, material escolar y hasta bailes.

Si hay algo que tenemos que tener claro es que no podemos huir de la tecnología. Los videojuegos se han convertido también en una forma de relacionarse, de tener un tema en común con otros niños y niñas para nuestros hijos e hijas. Ahora bien, ¿cómo podemos hacer que no sea la única actividad en su tiempo libre? Y también en lo que no es tiempo libre. Un motivo de consulta frecuente suele ser la cantidad de tiempo invertida en nuevas tecnologías que acaba afectando al rendimiento escolar y social, pero, lejos de prohibirlas, la clave está en aprender a gestionar el uso y conocer bien el contenido.

Es necesario aplicar unas pautas muy claras para que puedan seguir disfrutando de su juego favorito, al mismo tiempo que exploran otras actividades que les permitan desarrollarse de la forma más sana posible. Les dejamos algunas ideas:

  • Pactar un tiempo límite: Esto es indispensable y marca la línea entre uso y abuso. Tiene que ser, además, adaptado a cada edad. Es verdad que muchas veces acabamos recurriendo a la tablet o el móvil para que estén distraídos, por desesperación. Sin embargo, es importante que si lo que queremos es que aprendan a comportarse de otra manera, no recurramos a la tecnología sino a ofrecerles alternativas.
  • No usarlo mientras se hace otra actividad: Ni en la mesa, ni estudiando, ni en la cama. Es importante que los momentos que compartimos sean para compartir y estar, sin que haya interferencia.
  • Potencia los contactos personales: Hacer actividades deportivas o de otro tipo que fomenten el trato cara a cara es muy importante. Sobre todo, porque a relacionarse se aprende y, aunque haya videojuegos que se pueden usar en equipo, no es lo mismo hablar o escribir que desarrollar una relación en persona. Este contexto es indispensable para que nuestras hijas e hijos aprendan cómo socializar de forma adecuada.
  • Ofrece alternativas: Si vamos a limitar el uso, hay que tener otras cosas que hacer. Juegos en familia, educativos, de construir y crear, deportes… Una muy buena alternativa son los juegos de mesa. No sólo pasamos un muy buen rato, sino que son estimulantes y cara a cara.
  • Conoce el contenido: No todos los videojuegos son aptos para según qué edades, por lo que se hace necesario investigar un poco sobre qué van a jugar. 
  • No todo es negativo: Los videojuegos también cuentan con unos beneficios que, si nos informamos bien, podemos usar a nuestro favor. Pueden ayudar a estimular la creatividad y fomentar el trabajo en equipo.

Recuerda que como madre o padre tú eres su ejemplo principal. Por lo que si sigues tú también estas pautas, será mucho más sencillo.

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