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La Villa Arriba

Se trata del primer libro que trata del quehacer cotidiano del popular barrio orotavense
Foto: Portada del libro “La Villa Arriba en el desarrollo de La Orotava”
Foto: Portada del libro “La Villa Arriba en el desarrollo de La Orotava”

Por Javier Lima Estévez / Santa Cruz de Tenerife

La Villa Arriba en el desarrollo de La Orotava es el título de un nuevo trabajo del historiador y profesor Nicolás González Lemus. Se trata del primer libro que trata del quehacer cotidiano del popular barrio orotavense. Sus 157 páginas se estructuran en seis capítulos. González Lemus incluye un primer apartado a modo de introducción y justificación de su obra. En ese espacio determina su relación con el lugar que le vio nacer, las celebraciones, costumbres y la presencia del componente religioso que definía la vida. Es, como bien recoge el autor y advierte al lector, una crónica muy personal. “En ella hablo en primera persona en muchas situaciones y muchas localizaciones porque nací y viví allí, en la Villa Arriba, los años de mi juventud, también muchos de la madurez. Porque creo que no hay mejor forma de contar algo que haberla vivido”. También aprovecha ese capítulo introductorio para matizar que utilizará en todo el trabajo el término Villa Arriba y Villa Abajo, omitiendo en ambos casos la preposición de en atención a un mejor uso y algo que resulta más coloquial. Incluye una descripción de la calle Pescote y de su histórico carácter comercial, estableciendo una descripción de ventas, bodegas, zapaterías y otros espacios en los que la población estaba presente. Igualmente es objeto de su atención el campo de La Garrota y la forma de diversión de los niños y jóvenes en tales espacios, junto a anécdotas y vivencias del autor, que refleja la presencia de los primeros turistas en el lugar y el impacto en el núcleo.
El segundo capítulo se inicia con unas pinceladas históricas de la Villa Arriba. La fundación de la Villa de La Orotava, la división y formación de dos centros poblacionales y el primer desarrollo económico a través del azúcar -y posterior producción vitivinícola- marcan esas páginas. A ello se suman las causas de los disturbios de 1648, los límites de la Villa Arriba y las revueltas de 1718.
El capítulo tres aproxima al lector a los tumultos de 1810 y la forma de actuar por parte de la población, así como los efectos de la crisis del vino, la apuesta por el cultivo de la cochinilla y sus efectos entre la población. Aprovecha el autor para enunciar la importancia del agua, las diversas formas de realizar la explotación y el modo de vida de la población en el tránsito de los siglos XIX y XX. En el cuarto capítulo, su autor traslada al lector a un nuevo contexto, con reivindicaciones sociales y la apertura de nuevos negocios en la Villa Arriba. También describe las complejidades tras la Guerra Civil Española y sus efectos en el lugar. Todo ello le lleva a establecer una continuidad hasta llegar a los años sesenta y setenta, cuando se despertó el interés por abrazar una forma diferente de vida, tanto en lo cultural como en lo social, señala su autor.

Diversas imágenes del pasado en la Villa Arriba dan paso al capítulo cinco. De las inquietudes culturales se proyectan propuestas como fue el club de ocio, social y cultural llamado Tauro. De tal hecho señala su repercusión en el nacimiento del Baile de Magos de 1976 en la plaza del Ayuntamiento y el trabajo que tuvieron que realizar para lograr materializar tal proyecto. Nicolás Lemus también señala su participación y la presencia de un grupo de jóvenes en la formación de la Asociación de Vecinos 24 de Junio, estableciendo el papel en las Fiestas en Honor de San Juan y el Cristo de la Columna de 1978 y el programa que se llevó al efecto con diversas anécdotas. No faltan detalles de las dificultades que tuvieron que solucionar y el cambio en la Junta Directiva de 1981.

El capítulo seis cierra un libro que, con numerosas referencias históricas y testimonios personales de su autor, marca una primera aproximación a la vida de un lugar indispensable en la evolución histórica de La Orotava. Enhorabuena a Nicolás González Lemus por el resultado.

* Javier Lima Estévez es historiador

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