Economía

Canarias, en alerta máxima ante la quiebra de Thomas Cook

Autoridades nacionales y canarias, hoteleros y sindicatos coinciden en las graves consecuencias que tendrá la bancarrota de la compañía británica. “Será el mayor golpe que jamás ha sufrido el turismo en las Islas en toda su historia”, declara al DIARIO Rafael Gallego, presidente de la Confederación de Agencias de Viajes de España

Avión de Thomas Cook. DA
Avión de Thomas Cook. DA

Domingo de pesadilla para autoridades y empresarios turísticos de Canarias. El operador turístico Thomas Cook, la más antigua del mundo, se ha declarado este lunes en quiebra, dejando a cientos de miles de turistas en todo el mundo sin sus reservas. Ya desde hace algunas jornadas, esta situación ha modificado con carácter de urgencia todas las agendas para afrontar lo que se pronostica que será “un desastre sin precedentes” y “una catástrofe” para el turismo de las Islas. Los pronósticos son pesimistas y se estima en unos 25.000 los turistas que se verán atrapados en Canarias al quedarse sin su billete de vuelta a casa. En declaraciones a DIARIO DE AVISOS, el presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, desveló que ayer ya se puso en contacto tanto con el Ejecutivo central (concretamente con el ministro de Fomento, José Luis Ábalos) como con los presidentes insulares de Tenerife y Gran Canaria, Pedro Martín y Antonio Morales, respectivamente, además de con las patronales turísticas del Archipiélago (Ashotel y FEHT) para coordinar una respuesta inicial que amortigüe las primeras consecuencias de la inminente quiebra. “Es un asunto de primera magnitud para Canarias -reconocía anoche Torres- y tenemos que afrontarlo con prudencia y preocupación. Mañana [hoy para el lector] puede que vivamos horas clave porque, si se confirma la quiebra de Thomas Cook, estaremos ante un tema trascendental que requiere de un plan de contingencia, no solo para Canarias sino para toda España”.

Por todo ello, hoy está prevista una primera reunión de Torres y su consejera de Turismo, Yaiza Castilla, con los presidentes de los cabildos, una cita a la que acudirán también Jorge Marichal y José María Mañaricua en nombre de los empresarios de este sector.

Aunque Torres reconoció que la empresa en cuestión “es un gigante, y si quiebra nos afectará notablemente porque no hay antecedentes de este nivel”, una impresión que comparte Pedro Martín, quien añadió su inquietud al coincidir “con los problemas con Ryanair,”, que amenaza con cerrar sus bases actuales en Canarias. “Estoy muy preocupado -dijo ayer el presidente insular tinerfeño a este periódico- y este domingo ha sido especialmente agitado para todos, porque los efectos que puede tener este asunto en el sector son enormes, ya que hay muchas reservas para este mismo invierno que se perderán. La crisis coincide con la temporada alta en Canarias”.

En términos similares se expresó el diputado tinerfeño y exdirector general de Turespaña, Héctor Gómez, quien aseguró que “ es verdad que se trata de algo realmente serio y todas las instituciones tienen que trabajar juntas porque los efectos para el sector turístico serían muy importantes”.

Por su parte, el presidente de Ashotel, Jorge Marichal, habló muy claro anoche a este periódico al sostener que “será un roto tremendo para el turismo canario, porque nos estamos jugando meses de trabajo, dado que Thomas Cook siempre paga 90 días después. Si sucede, espero que la administración reaccione con una inversión inmediata para aumentar la promoción en el Reino Unido y se aplique una política de tasas aéreas que ayude a seguir siendo competitivos. También la Seguridad Social tendrá que tener en cuenta que muchos hoteles se verán en una situación de emergencia”. Para Marichal, “el invierno que viene va a ser frío, muy frío, porque es nuestra temporada alta y, o se pone todo el mundo las pilas o será más grave aún, incluso aunque no se consuma la quiebra, porque los turoperadores van a salir marcados sí o sí de esta historia”.

Con todo, al comocerse a primera hora de hoy la quiebra de Thomas Cook, Gobierno y cabildos se reúnen para adoptar medidas extraordinarias y activar el plan de repatriación De 25.000 turistas afectados en las Islas. Las deudas y la pérdida previsible de millones de turistas por esta causa en las próximas semanas y meses genera un estado de zozobra en las Islas justo al inicio de su temporada alta.

600.000 personas fuera de sus hogares

El presidente ejecutivo, Peter Fankhauser, ha asegurado que lamenta profundamente el cierre de la empresa después de que no pudiera asegurar un paquete de rescate de sus prestamistas.

La Autoridad de Aviación Civil (CAA) de Reino Unido ha señalado que Thomas Cook había dejado de operar y que el Gobierno y la CAA trabajarán juntos para enviar a sus hogares a los más de 150.000 clientes británicos en las próximas dos semanas.

“Me gustaría disculparme con nuestros millones de clientes y miles de empleados, proveedores y socios que nos han apoyado durante muchos años”, ha afirmado Fankhauser en un comunicado emitido a primera hora de este lunes. “Es un profundo pesar para mí y para el resto de la junta que no hayamos tenido éxito”, ha aseverado.

El Gobierno y la CAA han asegurado que debido a la situación, la cancelación de algún vuelo era inevitable. “Thomas Cook ha dejado de negociar, por lo que todos los vuelos de Thomas Cook ahora se cancelan”, ha subrayado la CAA.

La quiebra de Thomas Cook marca el final de una de las empresas más antiguas de Reino Unido que comenzó en 1841 llevando a cabo excursiones en tren locales antes de sobrevivir dos guerras mundiales para ser pionera del turismo.

La empresa ahora administra hoteles, resorts y aerolíneas para 19 millones de personas al año en 16 países. Actualmente cuenta con 600.000 personas en el extranjero, lo que obliga a los gobiernos y a las compañías de seguros a coordinar una gran operación.

Paralizado por sus 1.700 millones de libras de deuda, Thomas Cook se ha visto afectado por la competencia en Internet. La ola de calor europea del año pasado también afectó a la empresa ya que los clientes pospusieron las reservas a última hora.