el charco hondo

El mundo ha encogido

Son fibras naturales. A diferencia de las sintéticas tienen cierta tendencia a encogerse, punto final. El agua caliente y la secadora generan altísimas temperaturas, desatando un proceso químico-físico de compresión de la ropa, encogiéndola. Eso es lo que ha pasado. Así se explica lo ocurrido. No es que hayas engordado, no. Qué va, en absoluto. Que los vaqueros sean ahora de hormigón, que los botones de la camisa dejen marca sobre la piel o que los poros hagan por respirar sin lograrlo, no necesariamente tiene que ver con los camarones, cañas, salsas, vinos, papas en cualquiera de sus mil cuatrocientas combinaciones, ensaladillas, tintos de verano, arroces caldosos, sangrías, paellas, helados, venga otra caña, postres, paletillas, abramos otra botella, añada una de calamares, qué bien hacen aquí la tortilla española, pónganos otra de gambas, me apunto al gin, pásame las pastillas de goma, un ron y nos vamos, déjame probar la tarta de café, y otros episodios que se han sucedido, de sol a sol, durante las vacaciones. No es eso. No has engordado. No es cierto que hayas ensanchado, lo que ocurre es que han encogido los pantalones, las camisas, el asiento del coche o el del avión, el ascensor, los probadores de las tiendas, las tallas anteriores, las tallas de ahora, incluso la habitación, la ropa interior, el pijama y las chaquetas. El mundo ha encogido, de ahí que tengas la sensación (engañosa, e inexacta) de que ahora ocupas más. Pero, no. No va por ahí el tiro. Será por el cambio climático, o porque el calor, la presión y otros factores han encogido el armario, y con él todo lo que cuelga de las perchas o guardan los cajones. Esa percepción de haber engordado dos, cuatro o seis kilos es lógica, pero irreal. Las estadísticas hablan de entre tres y seis kilos en las semanas del verano, pero no se refieren a ti. Cómo vas a engordar, si en ningún momento mezclaste proteínas con hidratos. Cómo vas a ensanchar, cenando ligero como cenaste dos días antes de volver a la oficina. El espejo juega contigo. No estás gordo, es el marco que ha estrechado por largo y ancho. Bueno, puede que algo sí, pero en un par de semanas ni rastro de esos kilos porque vas a cuidarte, qué tiene de postre, traiga dos cucharitas para probarlo, licor de qué, ya que lo trajo deje por aquí el pan, joder qué bueno está este arroz negro.

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