Buenavista del Norte

La quiebra de la constructora retrasa la instalación del radar meteorológico

El moderno aparato, ya terminado, servirá para ‘cazar tormentas’ en la sombra entre La Palma, El Hierro y el suroeste de Tenerife, pero falta la obra civil en la Cruz de Gala (1.347 metros), en Buenavista

El radar estará instalado sobre una torre de vigilancia forestal / DA

En enero de 2018 se informó, una vez que se publicó en el BOE la licitación de la obra, que en el último trimestre de 2019 comenzaría a funcionar el radar meteorológico de Tenerife, situado sobre la torre forestal que Medio Ambiente del Cabildo tiene en la montaña de Cruz de Gala (1.347 metros), en el parque rural de Teno, en Buenavista del Norte. Sin embargo, el delegado de la Aemet en Canarias, Jesús Agüera, adelantó a DIARIO DE AVISOS que no será hasta el próximo año, quizás en el primer trimestre -sin atreverse a dar fechas- cuando ese radar comience a funcionar, dado que “la empresa constructora quebró y ha dejado sin hacer la obra civil necesaria para colocar el radar”, indicó Agüera.

“Este ha sido un proceso de quince años, con el estudio de la ubicación. Luego -explicó Agüera- tuvimos el periodo de crisis que impedía adquirir estos aparatos tan caros, y después de varios años, una vez licitado, con todos los impactos ambientales superados, surgió la quiebra de la empresa constructora. Y ahora tendremos que esperar, aunque en el lugar contamos ya con una pista forestal, y con otras instalaciones de telecomunicaciones y cableados que no complican colocar el radomo, minimizando el impacto ambiental”. Este ha sido el proceso de la construcción de un radar que “resulta fundamental para grandes tormentas, aunque tenemos herramientas suficientes para captar estos fenómenos con el radar de Gran Canaria, que tendremos que calibrar cuando se coloque el de Tenerife. Por nuestra parte poco más podemos hacer, solo esperar”.

Este radar podrá predecir con mayor exactitud el camino de las borrascas, tormentas o huracanes que llegan del oeste, al quedar ocultas hasta ahora del único radar de este tipo en las Islas, situado por la Aemet (Agencia Estatal de Meteorología) en Gran Canaria. Además, el Cabildo confía en cerrar un acuerdo con el Ministerio de Medio Ambiente para que Tenerife se convierta en un centro pionero en el mundo sobre clima subtropical.

El Boletín Oficial del Estado del 1 de diciembre de 2017 publicó la licitación de las obras del nuevo radar, a cuya ejecución el Gobierno estatal destinó 1,3 millones de euros, mientras que durante 2018 se incrementará en 1,2 millones. Sin embargo, cuando estaba prevista la adjudicación de la obra antes de febrero, la licitación se retrasó y, una vez adjudicada la obra civil, la empresa quebró.

Hay que recordar que esta iniciativa forma parte de un convenio de colaboración firmado en junio de 2015 entre la Agencia Estatal de Meteorología y el Cabildo de Tenerife en materia de meteorología y clima, y servirá para mejorar la cobertura en la parte noroccidental de las Islas. La orografía del Archipiélago con grandes altitudes, especialmente en las islas occidentales, produce importantes zonas de ocultación. Por ello, la instalación de este segundo radar en Buenavista mejorará la visión de la entrada de frentes, de especial interés en situaciones similares al episodio de precipitaciones intensas sufrido en Tenerife en octubre de 2014 o para determinar el alcance de fenómenos poco habituales como las tormentas tropicales como el Delta.

Otoño seco

El delegado en Canarias de la Aemet pronosticó que el otoño que comenzó en Canarias a las nueve de la mañana del lunes 23 de septiembre, va a ser “un otoño seco”, como viene siendo habitual en los últimos años.

“Septiembre vuelve a ser un mes tranquilo y creo que el verano se va a alargar al menos hasta la segunda o tercera semana de octubre, en la que seguramente aparecerán las primeras lluvias”, indicó Jesús Agüera.

“No es cuestión de optimismo o pesimismo, lo cierto es que en el otoño el aumento de temperaturas es gradual y estamos en un ciclo donde lo normal es que tengamos estaciones sin precipitaciones, excepto alguna borrasca que pueda llegar bien, como hace cuatro años cuando sufrimos varias borrascas fuertes, pero llevamos un tiempo con inviernos secos y con ello escasas nevadas, más allá de alguna que puede cuajar a más de dos mil metros de altitud”, señaló Agüera, que insiste en que “ya tenemos calentamiento para tiempo y en Canarias ya llevamos tiempo sin semanas lluviosas, y tenemos que adaptarnos a ello”.

“El cambio climático es irreversible”

“En su día, cuando se planteó lo de la capa de ozono, hubo cierta concordia internacional y se puso remedio, pero con el cambio climático no ha habido consenso. La atmósfera no conoce límites y si no lo hacen otros países estamos abocados a vivir con gases de efecto invernadero que van a traer grandes sequías, inundaciones y calentamiento para décadas. El cambio climático ya no tiene parangón y es irreversible”, dijo Jesús Agüera.